resumen noticias

Piden agilizar investigación por ataques a empresarios migueleños

El primer ataque ocurrió en San Miguel. La víctima salió ilesa luego de que su auto fuera acribillado

Jorge Beltrán Luna sucesos@eldiariodehoy.com Jueves, 31 de Enero de 2013

Las investigaciones sobre distintos ataques a dos empresarios originarios de San Miguel, cometidos a principios de 2012, están estancadas en la Fiscalía, según afirman familiares de las víctimas.

En uno de esos casos ya hay sospechosos contra quienes bastaría solamente una o dos diligencias, por parte de la Fiscalía, para fundamentar las acusaciones judiciales; sin embargo, el caso no avanza desde noviembre anterior, denunciaron los parientes.

El 27 de marzo de 2012, Agustín Ernesto Parada Henríquez, propietario de varios negocios relacionados a talleres y venta de repuestos automotrices, fue ejecutado en el cruce de la calle Arce y la 25 Avenida Norte de San Salvador, por sujetos que se conducían en una motocicleta y un auto particular con el que interceptaron a la víctima.

Semanas antes, según fuentes no oficiales, un pariente de Parada Henríquez había sido atacado en una forma similar en el centro de la ciudad de San Miguel, en la calle Roosevelt, a la altura del cementerio municipal de esa localidad.

En este último caso, las fuentes aseguran que las investigaciones quedaron archivadas en unos cuantos folios que contienen la declaración de la víctima, la inspección visual que la Policía realizó en la escena donde ocurrió el acribillamiento, del cual resultó ilesa la víctima, y otros documentos de poca importancia.

Algunos familiares afirman que ambos casos están relacionados, que tienen la misma motivación y que las investigaciones fiscales y policiales así lo han establecido.

No obstante, les causa asombro que, a casi un año de los hechos, no hayan capturado a quienes se encargaron de la ejecución y mucho menos a los autores intelectuales, pese a tener una hipótesis muy fuerte sobre ambos ataques.

Problemas familiares

La embestida en la que murió Parada Henríquez, de acuerdo con las fuentes, podría estar motivada por problemas que la víctima tenía desde hace algún tiempo en el seno de su mismo núcleo familiar, por los cuales hay varias denuncias sobre la violencia que la víctima sufría, según fuentes policiales consultadas por un equipo de este periódico.

Los mismos informantes, familiarizados con la indagación, aseguran que esos problemas se fueron agravando a tal punto que la víctima ya había abandonado su grupo familiar para evitar más violencia hacia él.

Sin embargo, los problemas continuaron al grado de que hay fuertes sospechas de que algunos de sus empleados lo traicionaron de forma tal que uno de ellos habría cortado uno de los cables del sistema de alarmas que Parada Henríquez había hecho instalar en su negocio.

Documentos oficiales del Ministerio de Trabajo, que ahora están agregados a las diligencias policiales, dan cuenta de esos problemas laborales que habían surgido entre Parada Henríquez y algunos de sus empleados, a quienes les había perdido confianza.

El Diario de Hoy tuvo acceso a algunos de esos documentos.

Hecho planificado

La ejecución de Parada Henríquez también está rodeada de sospechas, tanto hacia sus familiares como a algunos empleados suyos.

Por ejemplo, según fuentes policiales, la víctima tenía un guardaespaldas que lo seguía en motocicleta.

Curiosamente, dicen, una cuadra antes del lugar de ejecución, el guardaespaldas se desvió de la ruta que llevaba el empresario.

Además, a algunos familiares les sorprende que la víctima haya decidido transitar por la 25 Avenida Norte, una vía que no era habitual en los recorridos que aquel hacía luego de salir de su trabajo.

Previo a su asesinato, el empresario había recibido abundantes amenazas.

De acuerdo con algunos parientes de la víctima, la investigación inicial fue hecha por la Unidad Antihomicidios de la Fiscalía, en donde les habían dado esperanzas de una pronta resolución del caso; pero en noviembre anterior, las diligencias fueron trasladadas a otra unidad; allí les han dicho que aún están analizando las cuatro piezas que contiene la indagación.

Los familiares reprocharon que, en un primer momento, las autoridades hicieran especulaciones sobre un posible ajuste de cuentas por parte de bandas criminales.

Parada Henríquez era una persona dedicada a sus negocios, forjados a lo largo de años de trabajo, explicaron sus parientes. Además, había sido miembro del Club Rotario de Santa Tecla y otras gremiales, a través de las cuales ayudaba a personas necesitadas.

Los familiares criticaron el estancamiento en las investigaciones y añadieron que se sienten identificados con el reciente informe que divulgó Estados Unidos sobre el clima de inseguridad que impera en El Salvador.