Matan a mujer tras sufrir por años violencia intrafamiliar

Crimen se cometió ante varios testigos. El sujeto ya había sido condenado por un caso de lesiones dice FGR

Familia y vecinos aseguran que la mujer sufría violencia en el hogar desde hace más de tres lustros. Fotos EDH / Francisco Torres.

SAN MIGUEL. El filo de un machete puso fin a más de tres lustros de violencia intrafamiliar, seis años de abusos y un mes de constantes amenazas a muerte. También segó la vida de Irma Patricia Guevara Romero, de 28 años y puso en vilo la de una de sus hijas, de 14 años.

El crimen se registró ayer a las 8:30 de la mañana en el cantón Valle Alegre, de Moncagua, San Miguel, cuando Miguel Ángel Segovia Sánchez se introdujo a la vivienda de su compañera de vida y tras insultarla la atacó con el arma blanca.

Un pariente explica que la relación siempre fue violenta al punto que en la familia sospechan que la mujer soportaba a su pareja porque este la retenía bajo amenazas.

Según vecinos y familiares de la fallecida, el trágico desenlace es algo que ya veían venir, sobre todo después de que Irma Patricia le dijo a su pareja que lo había denunciado por violar a la hija de ambos.

La sentencia de muerte

Los delicados hilos que sostenían el enrejado se rompieron hace un mes cuando la adolescente se hartó de guardar silencio y le confesó a su madre sobre el abuso sexual al que la sometía su padre.

"Sabemos que la señora lo corrió de la casa hace más o menos un mes, tras darse cuenta de eso y ella denunció el caso", explicó el subinspector policial Henry Barahona.

Pero según Germán Arriaza, jefe fiscal de oriente, la denuncia que la mujer hizo ante un tribunal de familia fue por violencia intrafamiliar, no por violación, como aparentemente le hicieron creer al sospechoso.

Lo cierto es que tras esta denuncia empezaron las amenazas a muerte, primero a través del teléfono y luego en persona, dijeron testigos.

La última fue el domingo pasado, cuando el sujeto llegó a la casa para exigirle a su compañera de vida que retirara la denuncia en su contra, si no la mataría, amenazó.

Entonces, dijo un pariente, el hombre le puso el machete en el cuello a la fémina para someterla y amedrentarla.

Al parecer le fijó un plazo para retirar la denuncia y, como ella no lo cumplió, llegó ayer para ajusticiarla, ante la mirada incrédula de varios testigos que no tuvieron tiempo para reaccionar.

La única que estaba cerca de su madre fue la joven que había sufrido los abusos sexuales, quien trató de evitar la desgracia, pero también salió con una herida de machete en la cabeza. Su estado es crítico.

Tras el hecho, el sujeto huyó entre matorrales, pero su captura es solo cuestión de tiempo, sostuvo Barahona.

El ataque causó espanto e indignación entre los vecinos del remoto caserío. Muchos de ellos ahora piensan que esta muerte es producto de la falta de protección estatal a las víctimas y testigos que denuncian los delitos de los que son objeto.

Arriaza dijo que la denuncia solo sirve para abrir una investigación y que solo cuando hay avances en esta es que se puede aplicar la seguridad para las víctimas y testigos.

Barahona dice que en cuanto a la violencia intrafamiliar hay fallas hasta de vecinos, que saben y no denuncian.