Atacan en vivienda de Santa Ana a dos adultos mayores

Una de las víctimas sobrevivió y se encuentra hospitalizada

Una de las dos víctimas sobrevivió al ataque. El hecho ocurrió en la colonia Magaña, en Santa Ana. Foto EDH / Iris Lima.

SANTA ANA. Una mujer de 58 años y un hombre de 80 fueron atacados a golpes el pasado jueves, en el interior de su vivienda.

Aunque sus cuerpos fueron encontrados hasta ayer, casi 24 horas después de sucedido el hecho, el octogenario, identificado como David Lorenzo Guevara, aún se encontraba con vida y fue trasladado al hospital nacional San Juan de Dios, donde su condición es delicada.

La víctima mortal fue identificada como Gloria Fidelina Guevara López, de 58 años.

El hecho ocurrió a escasas dos cuadras de la subdelegación de la Policía Nacional Civil (PNC), en la colonia Magaña, en la 13a. Calle Poniente y 18a. Avenida Sur, de la Ciudad Morena.

El hecho

Aparentemente, el crimen fue descubierto por vecinos que observaron sangre en la grada de la entrada principal.

Fue así como llamaron a la Policía, que rompió la puerta principal para poder ingresar.

El jefe regional de la Policía, comisionado Douglas Omar García Funes, explicó que en el interior de la vivienda había evidencia de que las víctimas fueron torturadas y golpeadas con objetos contundentes.

Sin embargo, no quiso brindar un posible móvil del hecho; pero explicó que la mujer se dedicaba a vender en el mercado Colón y también se dedicaba a prestar dinero.

"Puede tratarse de un robo, de un ajuste de cuentas, de una renta; pero la investigación es muy pronta para definir si las pandillas cometieron este hecho", dijo.

Agregó que es probable que los homicidas hayan sido conocidos de las víctimas o las hayan interceptado cuando ingresaban a la casa; pues, la evidencia señala que los sujetos no violentaron ninguna puerta, lo que hace suponer que ingresaron por la entrada principal.

Familiares de las víctimas que llegaron al lugar no concebían lo que había ocurrido; pues dijeron desconocer si habían sido amenazados.

Mientras que comerciantes del mercado Colón explicaron que la mujer tenía dos días de no llegar a abrir la librería que administraba desde hace un año y medio, luego de que su papá se la heredara al fallecer.

"Ella era enfermera jubilada desde hace 15 años. No se metía con nadie. Nunca tuvo hijos; pero crió a tres sobrinos y luego de que se murió su papá se hizo cargo del tío David y de la librería", explicó un familiar de la fallecida, que pidió reserva de identidad.

Agregó que a veces la mujer se ausentaba de la librería durante varios días porque padecía de dolores lumbares, por lo que no les extrañó su ausencia en el negocio, durante los dos días anteriores al crimen.

La zona donde ocurrió el homicidio es reconocida por las autoridades por tener una alta presencia de pandilleros de la mara del Barrio 18.

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