resumen noticias

Suman cinco masacres en La Libertad

Los cinco casos han dejado como resultado 19 personas muertas y tres heridas

Jorge Beltrán Luna Óscar Iraheta nacional@eldiariodehoy.com Miércoles, 14 de Noviembre de 2012

En los últimos cinco meses, el departamento de La Libertad es el que más ha sido golpeado con los asesinatos múltiples: cinco masacres han sido cometidas de julio a lo que va de noviembre de 2012.

El saldo es alto. Al menos 19 personas han sido asesinadas, varias de ellas vinculadas a pandillas, aunque también hay víctimas ajenas a la guerra que desde hace más de una década se libra entre la mara Salvatrucha y el Barrio 18, como el caso de un niño de 4 años: Gabriel Hércules, asesinado precisamente el 1 de octubre anterior, cuando se celebraba el Día del Niño en todo el país.

La última de las masacres ocurrió la noche del martes pasado, en medio de fincas cafetaleras del cantón El Matazano, del municipio de Comasagua. El resultado: tres muertos y un herido, todos hombres jóvenes que no sobrepasaban los 25 años de edad, según cálculos de autoridades fiscales y policiales.

Según las autoridades policiales, a excepción de una de las víctimas, el resto eran cortadores de café que no residían en el lugar donde fueron asesinados, sino que habían llegado a trabajar en la temporada de recolección del grano.

Hasta ayer, las autoridades sólo habían identificado a Miguel Ángel Aguilar Hernández, de 16 años, en tanto que los otros dos muertos aún no habían sido identificados.

Al sobreviviente, las autoridades le están brindando protección policial inmediata mente después de que este apareció con machetazos en el cuerpo y pasó la noche entre cafetales, luego de que logró huir de los asesinos, según el relato que él mismo ha hecho a la Policía.

Los cinco estudiantes de Santa Tecla

La masacre del martes se convierte en la quinta registrada desde el 18 de julio anterior, cuando cinco estudiantes de una escuela pública de Santa Tecla fueron encontrados sepultados clandestinamente en una ladera de la Cordillera El Bálsamo, a la altura de la colonia Las Colinas, en Santa Tecla.

Esta matanza cobró la vida de Kevin Alexis García, de 15 años; Jonathan Alexander Hernández, de 16; José Roberto Lara, de 16; Fernando Alexander Beltrán, de 16, y Jonathan Beltrán, de 19, (estos últimos hermanos) y los responsables, según lo ha dicho el ministro de Seguridad y Justicia, David Munguía Payés, son miembros de la mara Salvatrucha.

Los cinco jóvenes estudiaban Octavo y Noveno Grado en la Escuela Unión Centro América, en Santa Tecla, de donde fueron sonsacados y llevados hasta el lugar donde fueron encontrados muertos. Los adolescentes habían desaparecido un mes antes de ser hallados enterrados.

Por esta masacre, aunque tanto Munguía Payés y el director de la Policía Nacional Civil (PNC), Francisco Salinas, han dicho que las investigaciones están avanzadas y que ya tienen identificadas a las víctimas, no ha habido ninguna detención.

La masacre de El Morral

Dos meses después de que las autoridades hallaron a los cinco estudiantes desaparecidos de Santa Tecla, más al sur, en el cantón El Morral, del Puerto de La Libertad, otros cinco jóvenes aparecieron asesinados en el río Conchalillito. Los habían matado a machetazos y a balazos.

La Policía señaló a las cinco víctimas como miembros de la pandilla 18 y el móvil del crimen fue establecido por la PNC como una purga interna debido a la ruptura de un acuerdo entre esa pandilla sobre el cobro de la "renta".

La familia Hércules

El mismo día que en El Salvador se celebra el Día del Niño, un infante de solo 4 años era asesinado junto a tres adultos más, parientes suyos, por miembros de la pandilla del Barrio 18 en el cantón Palo Grande del municipio de Colón.

Entre las víctimas estaba Gabriel Enmanuel Pérez Hércules, de 4 años; su madre, una tía y un primo identificados, respectivamente, como Dolores Hércules de Pérez, de 34 años; Santos Judith Hércules, de 49, y David Morales Hércules, de 23.

Las autoridades han asegurado que la masacre fue cometida por la pandilla 18; sin embargo, a más de un mes de cometido el crimen, ningún responsable ha sido capturado.

En este caso, a pesar de que las autoridades han dicho que tienen dos líneas de investigación, la familia de las víctimas, residente en un cantón de San Luis Talpa, departamento de La Paz, ha negado que sus parientes anduvieran en problemas de pandillas o de otro tipo, sino que habían llegado al lugar en busca de un curandero para que les ayudara con un problema familiar.

El caso que precedió a la masacre del martes ocurrió en el mismo cantón Palo Grande, de Colón, el pasado 6 de noviembre, cuando fueron asesinados Joel Antonio Rivera López y Óscar Daniel Ruano Juárez, a quienes la Policía señaló como cabecillas de la mara 18.

Los muertos en este último caso podrían haber sido más pues, según la Policía, los dos cabecillas se liaron a balazos con otros compinches suyos mientras estaban en una reunión en la que se discutía sobre el asesinato de la familia Hércules; sin embargo, solo dos pandilleros más resultaron con heridas de bala en el incidente.