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Multitudinario sepelio de gemelo en El Paisnal
El joven fue acribillado el miércoles en la mañana cuando se dirigía a trabajar a un establo
Manuel Enoc Hernández pagó con su vida lo que no debía. Es lo que dicen sus parientes, vecinos, profesores y compañeros de escuela.
El miércoles, minutos antes de las seis de la mañana, supuestos pandilleros lo mataron de varios disparos sin pensar que le ajustaban las cuentas a la persona equivocada; los verdugos de Manuel Enoc creyeron que mataban a aquel joven del que nadie habla en bien de él, aunque todos lo hacen en voz baja, en el cantón El Matazano, del municipio de El Paisnal, 40 kilómetros al norte de San Salvador.
Ayer fue el funeral del joven estudiante de la escuela pública del cantón El Matazano.
Este año terminaría la educación básica y por ello trabajaba duro durante las mañanas para ahorrar y costearse los gastos que implicarían graduarse y luego hacer los trámites para estudiar su bachillerato en el Instituto Nacional Francisco Menéndez (Inframen). Esos eran sus sueños.
Su padre murió hace 12 años. Su madre había fallecido hace 35 días, de muerte natural. Aún así, el resto de parientes, incluso vecinos, estaba dispuesto a brindarle sus apoyos "porque realmente era un muchacho excepcional, obediente, bien portado, estudioso". Así se expresaron de él profesores y vecinos.
El gran ausente
El funeral de Manuel Enoc fue multitudinario. Ayer lo sepultaron en el cementerio del cantón Potrero Grande, siempre en El Paisnal.
Un bus y varios camiones repletos de gente: estudiantes, vecinos y parientes lo despidieron con mucho llanto y alabanzas religiosas entonadas por jóvenes de la iglesia evangélica en la que él se congregaba.
Pero entre toda la multitud de jóvenes y adultos, la ausencia del hermano gemelo de Manuel Enoc se destacaba. No quiso ir al entierro de su hermano con quien supuestamente lo confundieron.
En voz baja, la gente suelta sus fuertes sospechas. Eran casi idénticos, entre ambos sólo había una ligera diferencia: Manuel Enoc era un tanto más robusto que su mellizo, pero en el rostro eran iguales.
No obstante, los vecinos de El Matazano saben mejor que la Policía, lo que esta dijo el miércoles anterior sobre el hermano mellizo de Manuel Enoc: que aquel tenía graves problemas de conducta. "Anda en malos pasos". Eso lo reiteraron ayer algunos lugareños entrevistados.
Es por eso mismo que les parecía lógico que el mellizo no hubiera asistido al sepelio de su hermano.
"No quiso venir. Dijo que no quería venir y no lo íbamos a estar rogando", sostuvo uno de los parientes que también dijo estar consciente de que el joven asesinado si bien era físicamente igual que su gemelo, en aspectos de conducta era totalmente opuesto.
Hasta ayer en la tarde, la familia del joven asesinado dijo no tener conocimiento de que las autoridades hubiesen capturado a algún sospechoso del asesinato.
Es más, dijeron que dejarán que la justicia divina se encargue de quienes mataron a un joven al que toda la comunidad apreciaba y respetaba por su forma de ser.
Impunidad de crímenes
El 13 de julio anterior, a poca distancia de donde fue asesinado Manuel Enoc apareció el cadáver del joven Cristian Alexander Quevedo Rivera, de 17 años, quien había desaparecido y dos días después fue encontrado enterrado en una tumba clandestina por las autoridades.
Cristian Alexander era un joven que supuestamente había dejado bien claro que no le interesaba involucrarse en pandillas y, se sospecha, que a raíz de eso lo habrían asesinato.
Quevedo Rivera era guitarrista y vocalista del coro de la iglesia católica de Aguilares.

