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El 70 por ciento de escuelas afectado por delincuencia
Ayer en la ciudad de Apopa, la Policía Nacional Civil registró otro robo en un centro educativo
El hampa ha incrementado su actividad en los centros educativos del país en los últimos meses aprovechando la escasa o nula seguridad.
De acuerdo con algunas gremiales, el 95 por ciento de los centros escolares está a merced de la delincuencia que los rodea, debido a que no cuentan con protección privada ni de la Policía Nacional Civil.
Pero cerca del 75 por ciento de los centros educativos ha sido víctima de la delincuencia (hurto, robo) en los últimos cinco años, afirmó el Sindicato de Maestros del Sistema Educo (Simeduco).
Un 15 por ciento de las escuelas ha sido golpeado por estructuras delictivas, añadió. Los delincuentes roban equipo de sonido, mobiliario, cámaras, televisores, DVD y proyectores, entre otros.
Uno de los centros afectados por esta ola de atracos fue la escuela Benjamín Bloom en Apopa (más información en la siguiente página).
Otro caso fue en Valle Verde, cantón Platanares, Suchitoto, Cuscatlán. Esta escuela ha sido asaltada tres veces en los últimos dos meses, llevándose alimentos y equipo de sonido, afirmó Manuel Molina, secretario general de Simeduco.
Esta vorágine también perjudica a profesores, personal administrativo y a los mismos estudiantes, pues con frecuencia se quejan de la sustracción de dinero en efectivo, teléfonos móviles u otros recursos de valor.
Estos hechos se vuelven más repetitivos cuando no hay presencia policial permanente en todas las escuelas.
El Ministerio de Justicia y Seguridad ha concentrado la fuerza policial en unos 300 centros educativos, que se encuentran en condiciones de alto riesgo.
Esas escuelas son asediadas por las pandillas, quienes reclutan a menores para encargarles misiones delictivas como traslado o venta de droga y armas, así como homicidios y extorsiones.
"En los últimos meses se ha aumentado esta situación (de inseguridad) y quizás lo más afectado ha sido la alimentación escolar", afirmó Molina.
Versión que no comparte el secretario de Bases Magisteriales, Paz Celestino Gutiérrez. El agremiado indicó que hay asaltos en escuelas pero de forma aislada, por lo que no se puede afirmar que el fenómeno ha aumentado.
"Los niveles de denuncia que tenemos no nos da base para afirmar que hay un repunte", recalcó.
Por su parte, el sindicalista de Simeduco exoneró a las maras de estos hechos, y atribuyó los robos y hurtos a la delincuencia común. Investigaciones de los mismos maestros determinan que estos delitos son planificados con información o colaboración de algunos estudiantes.
Parecen cárceles
Para defenderse y resguardarse de los delincuentes, algunos centros educativos se han dado a la tarea de levantar muros (de tres metros de alto) en su perímetro, colocación de malla metálica (de metro y medio), además de la instalación de alambre razor con energía en sus alrededores.
Una de esas escuelas que cercó su perímetro está en Llano Verde, Ilopango.
Dicho centro educativo fue saqueado por la delincuencia hace unos días.
Según una empleada administrativa, quien no quiso identificarse, dijo que por suerte el hurto no fue mayor, pues lo único que se llevaron fueron algunos alimentos.
Vecinos de la colonia aprobaron la alternativa puesta en marcha por las autoridades educativas en Llano Verde, pues el hampa no da tregua.
Los habitantes aplauden estos mecanismos de protección, aunque los mismos conviertan a los centros del saber en verdaderas cárceles enrejadas.
En su mayoría, los delincuentes sustraen víveres que el Ministerio de Educación abastece tres veces al año para alimentar a los niños de escasos recursos.
Pero además los antisociales hurtan salas enteras de cómputo (de 10, 15 y 25 computadoras con todos sus accesorios), las cuales han sido donadas por organismos nacionales e internacionales para mejorar la calidad educativa de las nuevas generaciones.
También roban equipos audiovisuales como televisores, estéreos, amplificadores, instrumentos de bandas de paz, mueblería y otros enseres que facilitan la educación o la administración de las escuelas.
De acuerdo con el secretario general de Simeduco, los directores se quejan de que días o semanas después de haber sido abastecidos, son saqueados por los delincuentes.
"Es lamentable que la Policía no tenga respuesta o no reporte capturas por estos casos", afirmó Molina.
Todos los hechos quedan con el levantamiento de un acta, que redacta la dirección con personal de la Policía, luego de un robo.
Según el sindicalista, con este trámite el director del centro educativo afectado salvaguarda su responsabilidad en el hecho.
La medida va en respuesta a un activo fijo que está inventariado y que en su momento debe justificarse su desaparición ante los superiores o ante una futura auditoría.
Adicional a eso, se busca realizar una investigación que dé con los implicados y se reprima o combata el delito.
Molina lamentó que el Mined se muestre desinteresado por estos hechos y no busque alternativas para frenar esta ola de delincuencia.
Mined sin datos de robo
Por su parte, la oficina de Comunicaciones del Mined informó que dicha cartera no cuenta con estadísticas de robo y hurtos de escuelas, porque no es su competencia, sino de la Policía Nacional Civil.
Al respecto, el director de la Policía, Francisco Salinas, reconoció la existencia del problema. "Tenemos una situación delincuencial complicada. Hay asalto a escuelas, hay asalto a viviendas", manifestó.
Agregó que las mismas estructuras que roban en casas son las que ingresan a las escuelas y arrasan con todo lo que encuentran a su paso.
"A través de las unidades de investigación y a nivel nacional estamos realizando las pesquisas necesarias para dar con estas bandas", expresó.
Salinas afirmó que estos son "grupitos delincuenciales que se dedican a estas actividades", pero que ya están en la mira de la Policía.
Pero mientras las investigaciones no surtan efecto, los saqueos seguirán.
Lo peor es que las escuelas asaltadas no tienen una reasignación de recursos, lo que perjudica a niños que su única esperanza de alimentación está en las escuelas.
Al no haber alimentos, los pequeños sufren de desnutrición, lo que trae consigo el bajo rendimiento académico.
Para los infantes de escasos recursos "la situación en la escuela es comer o no comer uno de los tiempos. Hay niños con baja nutrición, porque el programa de "Escuela Saludable" no ha impactado como se esperaba.
El sindicalista afirmó que actualmente no se impulsan planes de desparasitación y reforzamiento de vitaminas en la infancia de los alumnos, lo que agudiza aún más el problema".
En consecuencia, estas limitaciones repercuten en el nivel de rendimiento y nutrición de los alumnos.
"Las escuelas deben esperar hasta la siguiente entrega (tres meses) para gozar del beneficio que se da", afirmó.
Al parecer, los delincuentes se aprovechan de la inocencia de los infantes para preguntarles cuándo llevan los alimentos al centro educativo, adónde los ubican y en qué lugar de la escuela hay objetos de valor.
Con esa información, aparentemente, grupos de cinco, siete y 10 sujetos bien armados y en vehículos acuden a la escuela en horas nocturnas a realizar el saqueo.
Maras ofrecen seguridad
Bases Magisteriales reconoció que la presencia policial ha disminuido en las escuelas desde que se supo de la tregua entre las pandillas hace cuatro meses.
El secretario de Bases Magisteriales manifestó que en ausencia de policías en la escuela, grupos de pandillas han ofrecido brindar seguridad en las escuelas.
"En ciertas instituciones nos han visitado pandilleros quienes se identifican como tales para ponerse a las órdenes, por cualquier problema que se presente en la institución", concluyó.

