- Nacional
- Sucesos
- Internacional
- Negocios
- Comunidades
- Sobreviviente repudia el arresto en casa que juez dio a homicida
- Por violencia, EE.UU. emite alerta de viajar a Honduras
- Neumonía en aumento: hubo 1,344 casos del 2 al 8 de junio, según Salud
- CEL recontrata a firma brasileña que diseñó El Chaparral
- PNC registra alza en hurto de vehículos en San Miguel

Se niegan a ceder a extorsión de maras
En el complejo católico San Francisco amenazaron con desaparecer a cinco alumnos
Para quienes creían que el problema de la violencia en las escuelas estaba superado con la promesa de los cabecillas de las pandillas de declarar "zonas de paz" en los centros educativos públicos y privados, se equivocaron. Ayer, esta problemática se agudizó con las amenazas a los alumnos de dos centros educativos en San Salvador, dentro de la supuesta tregua entre esos grupos delictivos.
Sin embargo, los padres de familia de uno de los centros escolares amenazados por supuestos pandilleros de la mara Salvatrucha (MS) se armaron de valor y han decidido seguir enviando a sus hijos ya que "las clases deben de continuar, porque el país no puede parar por unos cuantos que no estén de acuerdo con la educación de nuestros hijos", dijo una madre durante una reunión sostenida ayer en el complejo educativo católico San Francisco, una de las instituciones afectadas.
Monseñor Gregorio Rosa Chávez, quien es el director general de esa institución, situada en la iglesia católica del mismo nombre, reveló que el martes pasado recibió una llamada del celular 7285-2831 de un hombre que se identificó como Juan Carlos Alvarado.
Este individuo le manifestó que "tenemos una orden de un centro penal de hacer daño a cinco miembros de esa escuela, nosotros solo somos los ejecutores y somos de la mara Salvatrucha". Le advirtió que a los alumnos les harían daño "porque se habían portado mal con ellos", pero no dio nombres de los estudiantes.
La amenaza no habría tenido ninguna importancia para las autoridades eclesiásticas del complejo educativo de no haber recibido la primera llamada el 24 de julio, del mismo número. En esa oportunidad le dijeron "queremos dinero para un vacil que estamos organizando, una juerga".
Sin importarle si se trataba de alguna broma o fuesen ciertas las advertencias, Rosa Chávez decidió poner la denuncia ante la Policía y además notificar de las amenazas al Ministerio de Educación.
Expresó además que "decidimos decírselo al país" para evitar lamentar lo peor.
También como primera medida preventiva, los alumnos no fueron despachados a las horas acostumbradas sino que más tarde y hasta cuando los llegaran a recoger sus padres.
Ayer las clases se suspendieron por una reunión que sostuvo monseñor Rosa Chávez con los padres de los alumnos para explicarles la problemática.
"Toda vida es sagrada y no podemos permitir que la vida sea arrebatada violentamente", dijo Rosa Chávez, durante el encuentro con los padres del complejo educativo que cuenta con una población de 400 alumnos desde parvularia hasta bachillerato.
Las amenazas no dejaron de generar preocupación entre los padres del referido complejo, pero confiaron en que el Supremo Creador les va a proteger a sus hijos.
"Confío en Dios que sea una falsa alarma, que sea una broma y primero Dios que no se dé", dijo una madre, quien pidió serenidad a los asistentes.
Los padres respaldaron la decisión de las autoridades del centro escolar de denunciar las amenazas a la Policía porque "sino denunciamos por el miedo, vamos a caer en el mismo círculo vicioso", dijo uno de los asistentes.
Al final, las autoridades de ese centro educativo decidieron reanudar las clases desde hoy en espera de que las autoridades de la Policía dieran respuesta inmediata.
Similar situación fue denunciada por un padre de familia del Jardín de Niños Nuestra Señora de La Paz, situado en la colonia Layco, y quien por esa razón ha decidido no enviar a sus dos hijos.
El denunciante dijo que las autoridades habían recibido una llamada en la que les exigían 500 dólares mensuales porque "si no tenían el dinero iban a secuestrar a cuatro niños".
Sin embargo, la directora del referido colegio, quien no quiso identificarse, negó ayer que hayan recibido amenazas de supuestos pandilleros o que estén siendo extorsionados, como lo aseguró el denunciante.
Aseguró que tenían conocimiento de que algunos padres estaban siendo chantajeados desde marzo pasado en las zonas donde residían y que por temor habían dejado de enviar a estudiar a sus hijos.
Aseguró que las clases se realizan con normalidad porque cuentan con seguridad privada.
El Ministerio de Educación al lamentar las amenazas contra los dos centros educativos, señala que "lo único que generan es zozobra en la comunidad educativa afectando las clases en el Complejo Educativo Católico San Francisco y el Jardín de Niños Nuestra Señora de la Paz". Demandaron a la PNC investigar lo sucedido.
El director del Instituto de Medicina Legal, José Miguel Fortín, dijo que las amenazas a centros escolares reflejan que "desde la perspectiva forense se está fracturándose la llamada tregua y eso nos preocupa notablemente y si sumamos que los homicidios tienden a ir aumentando ligeramente en cuanto a muerto por día, esta preocupación se vuelve más real".

