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Ataque en Suchitoto deja menor muerto y otro lesionado
Las dos víctimas estudiaban Séptimo Grado en la escuela del cantón El Caulote
"Yo puedo ser amigo de ustedes pero a eso (pandillas) no me meto", fue la respuesta que hace varios días Wilson Ricardo Flamenco, de 15 años, le dio a un grupo de pandilleros del Barrio 18 que lo conminaron para que fuera parte de esa agrupación, según cuentan vecinos del joven que ayer fue sepultado en Suchitoto.
A Wilson, quien estudiaba Séptimo Grado en el Centro Escolar del cantón El Caulote, inmediato a la ciudad de Suchitoto, lo asesinaron el jueves en la mañana cuando caminaba entre medio de una milpa en compañía de otros dos jóvenes.
De Wilson, policías de Suchitoto no tienen nada malo que decir.
"Pues era un cipote que se mantenía trabajando, pero a veces los matan porque viven en una zona dominada por una pandilla y van a trabajar a otra donde están los rivales", explicó un agente policial en torno al homicidio del joven estudiante.
Wilson vivía en el cantón El Caulote, un lugar donde ayer El Diario de Hoy pudo comprobar que hay un buen número de pandilleros de la 18, algunos de los cuales andaban con los tatuajes visibles, inmediato al centro escolar donde estudiaba el joven que ayer fue sepultado.
Pero el crimen contra el joven fue cometido en el caserío Santa Irene, del cantón Milingo Abajo, un sector que es dominado por la mara Salvatrucha (MS-13), según indicaron fuentes policiales.
Emboscada en medio de una milpa
Eran las 7:00 de la mañana cuando Wilson, Romeo y René (estos últimos nombres son ficticios) salieron de sus casas en el cantón El Caulote hacia un terreno donde realizarían labores agrícolas como ayuda al padre de Wilson.
Los tres jóvenes solo llevaban sus aperos de labranza y, ajenos a cualquier problema, jamás sospecharon que varios desconocidos les tenían preparada una emboscada.
Caminaban en fila por lo estrecho de la vereda. Adelante iba Wilson, lo seguía Romeo y a la zaga iba René. Caminaban entre los surcos de una milpa ya bien crecida.
De repente, se oyeron varias detonaciones, René vio caer a Wilson, su hermano menor, y luego también cayó herido Romeo.
René afirma que en la turbación, solo veía que los tallos de las matas de maíz eran cortados por el sinnúmero de balas disparadas con escopetas y pistolas.
Relata que vio a no menos de cuatro hombres de aspecto joven disparándoles. Pero no pudo reconocer a ninguno porque llevaban el rostro cubierto con gorros.
Por entre los surcos de milpa logró correr no sin antes ver cómo uno de los atacantes remataba a su hermano.
René se alejó de la zona de muerte de la emboscada y corrió a avisar lo ocurrido, creyendo que Wilson y Romeo estaban muertos.
Sin embargo, este último logró sobrevivir. A pesar de que los disparos de escopeta le impactaron en el rostro y el pecho, las heridas no fueron de gravedad y ya está fuera de peligro en un hospital público, según informaron parientes.
Por el ataque a los tres jóvenes, las autoridades policiales no registran capturas.
Mientras que en el cantón El Caulote, muy pocos se atreven a hablar del hecho. Los parientes, de la víctima, por ejemplo, dicen desconocer por qué mataron al adolescente y están resignados a dejar que sea la "justicia divina" la que castigue a los culpables.
De acuerdo con vecinos de Suchitoto, muchos jóvenes de ese municipio están siendo presionados para integrarse a las pandillas MS-13 y 18 quienes, prácticamente, se han repartido el territorio, indicaron las fuentes.

