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Tregua sin beneficiar a la población

Exfuncionarios de Seguridad afirman que siguen delitos contra salvadoreños

"El país es hoy más seguro": Munguía Payés

El gabinete de Seguridad dio un informe que refleja la reducción de 44% y 8% en homicidios y extorsiones, respectivamente; cifras que se conjugan tras cumplirse 100 días de la tregua entre pandillas.

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David Marroquín Jaime López sucesos@eldiariodehoy.com Martes, 19 de Junio de 2012

A 100 días de haberse iniciado una supuesta tregua entre las dos pandillas criminales, lejos de traer beneficios para todos los salvadoreños, sólo ha favorecido a estos grupos delictivos que se van fortaleciéndose, y se ha agudizado el problema de las personas desaparecidas y el incrementado de las extorsiones, según exfuncionarios de Seguridad Pública consultados por El Diario de Hoy.

Si bien es cierto que el pacto de no agresión que se supone asumieron las dos pandillas ha reducido, en apariencia, de 14 a seis homicidios por día, esos datos contrastan con la cifra de personas desaparecidas que ha revelado el Instituto de Medicina Legal, aunque las autoridades de Seguridad Pública no aceptan los datos de esa institución.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, David Munguía Payés, ha insistido en que Medicina Legal no es la institución autorizada para revelar cifras de desaparecidos porque sólo reciben los avisos de los familiares, pero no tienen la capacidad de darle seguimiento a cada caso.

En cambio, la Policía, al recibir la denuncia, comienza a investigar cada caso para establecer si realmente la persona ha desaparecido o simplemente se ha ido de su casa, según Munguía Payés.

Ahora la mayoría de víctimas de la violencia de pandillas ya no son sólo mareros, sino que jóvenes que se resisten a incorporarse a las maras o que han tenido algún tipo de amistad con mareros. También personas que no se han dejado extorsionar, según las fuentes de la Policía.

Curiosamente desde el momento en que las dos pandillas criminales acordaron que ya no se iban a agredir, las autoridades de Centros Penales ordenaron los traslados de los principales cabecillas de esas organizaciones delictivas que purgaban sus penas en el centro penal de máxima seguridad en Zacatecoluca, La Paz, hacia otras penitenciarías con medidas de seguridad menos rigurosas.

Otros de los beneficios que recibieron los pandilleros recluidos en los distintos penales son el acceso a televisores plasmas, suspensión de las requisas en los recintos donde están recluidos sólo mareros y otros beneficios penales.

Fuentes policiales explicaron que algunos pandilleros detenidos han manifestado que los cabecillas les han ordenado enterrar a sus víctimas en lugares donde no puedan encontrarlas, con lo que se confirma que la mayoría de desaparecidos hayan sido asesinados.

Para tener una mejor visión de lo que ha significado para la población salvadoreña, el exministro de Seguridad Pública, Francisco Bertrand Galindo, el exdirector de la Policía, Rodrigo Ávila, y el criminólogo Carlos Ponce expresaron sus consideraciones y coincidieron en que la tregua entre las pandillas no ha mermado la violencia de esos grupos hacia la población porque siguen victimizándola con sus acciones criminales.

Aunque destacó los esfuerzos que hace el Gobierno por querer reducir los índices de violencia, Ávila está convencido de que los únicos ganadores con el pacto son las pandillas porque son esos grupos los que menos están poniendo las víctimas.

"Qué bien que los homicidios se hayan reducido, pero aparentemente existe una intención de las pandillas de disimular los homicidios al enterrar a sus víctimas en los cementerios clandestinos", dijo Ávila, agregó que "lo que he visto es un fortalecimiento de la estructura criminal de las pandillas, casi que una legitimización de sus conductas criminales".

Sostuvo que "creo que es importante apoyar al gobierno en sus esfuerzos tendientes a reducir la violencia y no hay que ver las cosas por sus efectos inmediatos sino por sus efectos a largo plazo".

El criminólogo y experto en Ciencias Policíacas, Carlos Ponce, indicó que resulta difícil contabilizar si realmente ha existido una reducción de los homicidios, porque el propio ministro Munguía Payés ahora confía en las cifras de la Policía, las mismas que él descalificó como fuente de información cuando fue ministro de Defensa.

Sostuvo que la reducción de los homicidios tiene alguna relación con el incremento de la cantidad de desaparecidos.

Ponce ve en la tregua más consecuencias favorables a las pandillas que beneficios para la población salvadoreña. En ese sentido, Ponce aseguró que han ganado "beligerancia y la posición privilegiada en la que se han colocado las pandillas a través de la tregua".

Agregó que antes del pacto, las pandillas no se habían dado cuenta de "ese poder de convocatoria que ahora les han otorgado a través de esta negociación ni tampoco se habían dado cuenta de la capacidad que tienen de instrumentalizar al sector político".

A Ponce le resulta "ingenuo pensar de que los cabecillas de las pandillas que son los que están involucrados en esta negociación no estén pensando en utilizar todo esto que han ganado a través de la negociación para hacer evolucionar aún más su estructura delictiva".

Lo contradictorio para Ponce es que "las pandillas hablan de un pacto de no agresión entre ellos, pero no hablan de un acuerdo para no seguir victimizando a personas que no tengan vinculación con pandillas". Esa victimización de la que habla Ponce no sólo se limita a la integridad física sino que también a lo patrimonial con las extorsiones.

Otra de las contradicciones que percibe el exdirector de la Policía es que los cabecillas "digan que estén dispuestos a reinsertarse como pandilla, cuando deberían de desaparecer como organización criminal y sus miembros reinsertarse a la sociedad como personas".

También el exministro de Seguridad Pública, Bertrand Galindo, se muestra cauteloso con respecto a los beneficios que haya dejado el pacto.

Sostuvo que le resulta difícil conocer si ha favorecido a la población porque las cifras de homicidios y de personas desaparecidas que presentan cada institución no están en concordancia.

"No se conocen realmente cifras serias como para hablar de resultados en este momento", dijo Bertrand Galindo.

Lo que está claro para Bertrand es que el pacto es tratar de no matarse entre los pandilleros, pero no dejarán de seguir con sus acciones delictivas en contra de la sociedad salvadoreña.

"Es probable que todavía hayan muertes porque no les cumplen con la extorsión, por celos, o por rencillas dentro de la misma pandilla o con ciudadanos de la localidad", dijo Bertrand, quien advirtió de las probables consecuencias que pueda acarrear la tregua, en el sentido de que las maras quieran aprovechar este espacio para convertirse en "una organización de más alto nivel delincuencial, mucho más depurada".