Interpol busca a salvadoreño acusado de estafa millonaria

La Policía argumenta que tienen información de que el imputado se encuentra en Estados Unidos

El acusado es buscado desde finales de 2010, por orden del Juzgado Cuarto de Instrucción.

Manuel Ricardo Suárez Salaverría es uno de los 160 salvadoreños que son buscados por la Policía Internacional (Interpol) en todo el mundo.

A Suárez Salaverría lo reclama el Juzgado Cuarto de Instrucción de San Salvador por tener una acusación de estafa por un monto de 1,755,347 dólares. Los denunciantes son dos parientes suyos, una hermana y un sobrino.

Fuentes policiales explicaron que cuentan con pistas de que el prófugo se encuentra residiendo en Estados Unidos.

Según consta en la causa judicial número 213-2009-1, Suárez Salaverría compró un terreno en el cantón Piedra de Moler, en la jurisdicción de Nahulingo, Sonsonate, con la idea de construir una serie de proyectos turísticos. Con esa propuesta llegó hasta las víctimas, a quienes les manifestó que estaba en trámites para obtener los permisos para construir en el inmueble.

A las víctimas les propuso la construcción de varios proyectos a través de maquetas entre los figuraban un parque acuático, hoteles, una purificadora de agua y hasta una fábrica para embotellar bebidas.

De todos esos proyectos sólo se construyó el hotel al cual le llamó "El Manantial", una capilla, varias piscinas, una serie de plazas y un puente.

En el proceso judicial se señala que el imputado, para tratar de convencer a los denunciantes para que invirtieran en los proyectos propuestos, les manifestaba que "había varias personas de gran prestigio económico y comercial del país que se encontraban interesadas en el proyecto y que ya habían realizado sus inversiones en el referido proyecto". Fue así como se ganó la confianza de su hermana y de su sobrino, quienes no dudaron en la apariencia de credibilidad que había mostrado Suárez Salaverría y, sobre todo, porque su hermana le había hecho varios préstamos y él los había pagado en el tiempo acordado.

Fue así como Ricardo Suárez invita a su hermana a invertir en su proyecto en calidad de accionista. Ella le entregó la cantidad de 1,445, 997 dólares por medio de distintas transacciones, y su sobrino le dio 309,350 dólares.

Como ya no se construyeron los proyectos propuestos por Suárez Salaverría, sus parientes le reclamaron el dinero y éste no les pudo regresar la inversión que habían realizado. Actualmente, el proceso judicial se encuentra en la etapa de instrucción. Como el imputado no se presentó a la audiencia preliminar sin ninguna justificación, el tribunal lo declaró rebelde y ordenó su captura a nivel internacional. La defensa pidió la nulidad del proceso, pero le denegaron la petición.