Incautan media tonelada de coca en Golfo Fonseca

Fuerza Naval interceptó la embarcación, en lo que es el mayor decomiso de droga de 2011

William Peláez Martínez y Yovany López Mayorga, ambos guatemaltecos, detenidos ayer. Foto EDH / Insy Mendoza

La alta velocidad con la que se movía una lancha en aguas salvadoreñas en el Golfo de Fonseca, La Unión, marcó la sospecha para que la Fuerza Naval la interceptara ayer por la madrugada, dejando como resultado el decomiso de 500 kilos de cocaína.

Tras una persecución por unos 20 minutos, la lancha bimotor fue interceptada a 1.5 millas (3.8 kilómetros) al este de la isla Meanguera del Golfo.

El alijo de cocaína que transportaba la lancha tipo tiburonera constituye el más fuerte decomiso que se ha realizado en El Salvador en lo que va de 2011.

En la incautación, según informes de la Fuerza Armada de El Salvador, se utilizó una de las cinco lanchas patrulleras que hace 15 días donó Estados Unidos, en cuyo radar apareció el objeto desplazándose a una velocidad anormal en comparación a las embarcaciones de pescadores.

De acuerdo con otras fuentes militares, que pidieron no ser identificadas, desde primeras horas de la noche del martes fueron desplegadas dos lanchas patrulleras en el Golfo de Fonseca debido a que a través de informantes se conocía el posible tráfico de droga que se realizaría en aguas salvadoreñas.

La lancha era tripulada por dos hombres supuestamente guatemaltecos a quienes las autoridades identificaron como Marvin Yovany López, de 30 años, y William Peláez Martínez. Este último es considerado por las autoridades como el encargado del cargamento, según declaró el fiscal jefe de la Unidad Antinarcotráfico de la Fiscalía General, Jorge Cortez.

El fiscal agregó que el valor económico de los 500 kilos asciende a unos 12.5 millones de dólares.

La droga estaba acomodada en una hielera grande, distribuida en 20 fardos de 25 paquetes de un kilo cada uno.

Además, las autoridades militares se incautaron de un fusil AK-47 y 15 recipientes plásticos con provisión de combustible.

Difieren por procedencia y destino de la droga

Autoridades salvadoreñas aún no logran establecer la procedencia y el destino de la media tonelada de cocaína.

Cortez indicó que, según la ruta que traía la embarcación, procedía de Panamá y se dirigía a Guatemala. "Presumimos que venía de Panamá y que una embarcación en alta mar le traspasó la droga para que continuara hasta Guatemala", afirmó.

Oficiales de la base de la Fuerza Naval en La Unión manifestaron que, de acuerdo con el lugar donde la lancha fue interceptada, se deduce que procedía de Nicaragua con rumbo a Honduras.

"Venía de un sector del este de Nicaragua y el rumbo era hacia Honduras. La interceptamos al este de la isla de Meanguera del Golfo", aseguró un oficial de la Fuerza Naval.

El comisionado Howard Cotto, subdirector de investigaciones de la Policía, dijo que no tenían indicios de que el destino de la droga fuera El Salvador.

De acuerdo con Cotto, la cantidad de barriles con combustible que transportaba la lancha hacía inferir que sólo pretendían utilizar el espacio marítimo salvadoreño para dirigirse hacia otro lugar.

"La procedencia o ruta no se puede confirmar; se está investigando para determinar a quién pertenecían estos paquetes. Por el momento no podemos decir de dónde viene y hacia dónde iba", afirmó el jefe policial.

La narcolancha estaba dotada de dos motores de 75 y 80 caballos de fuerza cada uno, que le permite velocidades entre 25 a 30 nudos (46 a 55 kilómetros por hora aproximadamente) aunque no tenía matrícula, por lo que no fue posible determinar ayer, de qué país procedía.

Según cálculos de la Fiscalía, la lancha decomisada habría navegado unas 80 millas náuticas, lo cual equivale a aproximadamente 150 kilómetros.

Señas ya conocidas por autoridades salvadoreñas

Ayer ni la Fiscalía ni la Policía se atrevieron a afirmar la participación de estructuras salvadoreñas de narcotraficantes estuvieran relacionados al cargamento de cocaína decomisado. Se limitaron a decir que había muchas líneas de investigación.

No obstante, el fiscal Cortez indicó que los paquetes de droga tenían señas o marcas que han sido vistas en decomisos de drogas realizados anteriormente.

Agregó que entre las señas con que estaban varios paquetes estaba el símbolo de una marca de carro.

"Sí hemos tenido casos de decomiso con ese mismo logo en este año y son muchos casos donde nos está apareciendo dicho logo, pero obviamente esos casos a los que me refiero están en investigación y no podemos decir a qué cárteles pertenecen", sostuvo el fiscal antinarcóticos.

De acuerdo con investigaciones fiscales, ese mismo logo apareció en un decomiso de 188 paquetes de un kilo cada uno, que fueron incautados el 3 de abril de 2004 por la Policía de Control de Drogas, en la frontera Peñas Blancas, en Costa Rica.

Ese decomiso es conocido en Costa Rica y El Salvador como "Caso Cemex" y es uno de los cinco decomisos por los que está siendo enjuiciado Reynerio de Jesús Flores Lazo en el Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador.

Según lo que se ha ventilado en el juicio contra Reynerio, varios de los 188 paquetes de cocaína estaban señalizados con el referido logotipo.

Ese cargamento, según la acusación de la Fiscalía contra Flores Lazo, era transportado en un furgón de una empresa de transporte que está ligada a la supuesta red de tráfico internacional de drogas a la que se vincula a Reynerio.

El comisionado Cotto dijo que la droga decomisada ayer era de una pureza óptima.

De acuerdo con una testigo costarricense que declaró en el juicio contra Reynerio, el grado de pureza decomisada en el "Caso Cemex" era de 86 y 87 por ciento.

De momento, ninguna autoridad se ha aventurado a hablar de la posible implicación de salvadoreños en el decomiso de ayer.

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