Compran fármacos para tratamiento

Familia de adolescente con Guillain Barré ya ha gastado $250

Una hematóloga prepara lo necesario para hacerle una nueva plasmaféresis a Daniela Lisbeth, adolescente con síndrome de Guillain Barré. Foto EDH / Lilian Martínez

Blanca Figueroa saca fuerzas de flaqueza. Mientras su hija de 14 años, Daniela Lisbeth, yace en una cama de la Unidad de Cuidados Intermedios del hospital Rosales, ella no duda en aceptar la ayuda que le ofrecen familiares y amigos de su hija, con tal de comprar los medicamentos e insumos que le indican en el hospital.

Su cuñado, Jorge Ruballo, calcula que desde que la adolescente está ingresada ahí han gastado entre $200 y $250 dólares. El dinero ha servido para comprar inyecciones de clorfeniramina y cápsulas de Núcleo C.M.P. Forte, los cuales han indicado como necesarios para el tratamiento de Daniela Lisbeth. La adolescente ha sido diagnosticada con el síndrome de Guillain Barré (SGB).

Mirna Elí Soriano, una de la médicos internistas a cargo de la Unidad de Cuidados Intermedios, explicó que la paciente presentó los primeros signos de la enfermedad una semana después de haber consultado por una infección gástrica asociada con una infección de vías urinarias. Otros pacientes presentan los primeros síntomas tras haber tenido infecciones respiratorias o después de vacunaciones.

"Esto se ha catalogado como un desorden de tipo autoinmune (...) Nuestro mismo organismo después de una agresión de esa naturaleza, como que se despierta para atacar nuestros mismos tejidos. En este caso, la vaina de mielina de los nervios periféricos", afirma Soriano.

La madre de Daniela Lisbeth recuerda que hace 16 días la adolescente tuvo fiebre. Al día siguiente, exámenes de laboratorio mostraron que tenía una infección en las vías urinarias. El sábado le empezaron a doler los dedos de las manos. Al rato empezó a sentir pesado un brazo y luego no lo pudo mover. Luego el otro brazo. "El lunes ya no pudo caminar", afirma Blanca.

La familia consultó primero a un médico particular, quien pensó que aquello era de origen sicológico. Así que Daniela fue hospitalizada en un centro privado de Sonsonate y medicada con suero y diazepam. Pero no mejoró.

Entonces la llevaron con un neurólogo y la hospitalizaron el en Cader de Santa Ana. El médico dijo que podía atenderla tres días por $800. "No es nada, dijimos, nos la va a dar buena", recuerda Blanca. Pero luego de 24 horas, el médico les explicó lo que tenía Daniela Lisbeth. Pero además era necesaria una punción lumbar que tendría un costo de $800 en la consulta privada. "Nos quedamos viendo unos con otros... Ya no podíamos. Él nos dio una referencia para el San Juan de Dios", afirma la madre. El 16 de agosto la adolescente ingresó al Rosales donde le hicieron un estudio de neuroconducción y estudios neurofisiológicos.

Blanca asegura que Daniela Lisbeth estuvo casi dos días en el servicio de Neurología respirando gracias a un ambú. El martes en la madrugada la llevaron a Cuidados Intermedios donde respira con la ayuda de un ventilador mecánico. Soriano indicó que en estos casos hay dos posibles tratamientos: la plasmaféresis y la inmunoglobulina humana, que hasta ayer no estaba disponible en el Rosales.

"Cualquiera de los dos da el mismo resultado: frenar el proceso autoinmune, para que no siga dañando la capa de mielina de los neurotransmisores", agrega la internista.

Ayer, a Daniela Lisbeth le hicieron la tercera plasmaféresis. En esta, se cambia el plasma que contiene los anticuerpos dañinos por plasma nuevo. Para este procedimiento se necesita un catéter, el cual ha estado siendo proporcionado por la familia de la paciente. Para conseguir lo necesario, su prima ha creado una página en Facebook: "Unidos por Dany". Si quiere colaborar puede llamar al 7085-4315.

Utilizamos cookies propias y de terceros para optimizar el rendimiento, mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que acepta el uso de cookies. Más información.