Señalan carencias de nueva estrategia de biodiversidad

Según ministro, la estrategia es "inclusiva"; la de 2000 era "para un país africano"

La Estrategia Nacional de Diversidad Biológica, un documento financiado por el PNUD y el GEF hecho público en 2000, no fue tomada en cuenta al elaborar la Estrategia Nacional de Biodiversidad presentada el 22 de mayo por el Ministerio de Medio Ambiente (MARN).

Biólogos, miembros de fundaciones y oenegés ambientalistas creen que aunque la anterior estrategia ya necesitaba ser actualizada debió servir como base para la nueva.

Álex Hasbún, director regional del Centro de Estudios Marinos del Pacífico Central (Cemar), dice al respecto: "Uno de los grandes problemas que estancan las necesidades del país es que no se le da seguimiento ni desarrollo, ni se valora el trabajo realizado por gestiones anteriores. Esta actitud 'política' desgasta a la sociedad y estanca al país. Adicionalmente no hubo consulta pública".

Pero no todos piensan así. Daysi Cierra, coordinadora del Comité Interinstitucional del Humedal Embalse Cerrón Grande, aseguró durante la presentación del documento: "El plan es nuestro plan (...) Nosotros lo trabajamos. Nosotros pusimos en este plan lo que queremos hacer y podemos hacer. Los primeros planes eran una belleza de documento, pero que no cumplían".

La viceministra Lina Pohl también aseguró que la estrategia es fruto de una larga consulta: "No es un documento que se haya hecho como producto de la mente de cada uno de los funcionarios del ministerio. (...) Es un documento resultado del trabajo, durante cuatro años, con diferentes sectores y actores del país. Lo hemos hecho en conjunto". Pero la consultora ambiental, Zulma de Mendoza, nunca supo sobre una convocatoria para participar en su elaboración (ver entrevista).

Un día después de presentado el documento, el director ejecutivo del Consejo Empresarial Salvadoreño para el Desarrollo Sostenible (Cedes), Juan Marco Álvarez, tuiteó: "(La) nueva Estrategia Biodiversidad de GOES-MARN desconoce aportes de Estrategia de 1999, impulsada con fondos ONU-GEF. ¿Ignorancia o soberbia?". La estrategia, subrayó Álvarez, tampoco menciona al Museo de Historia Natural, "principal institución referente".

El titular de MARN, Herman Rosa Chávez, no ignora la existencia del documento difundido en 2000. Después de afirmar que tres cuartas partes del territorio salvadoreño tienen uso agropecuario, sentenció: "Una estrategia de biodiversidad que no aborda el uso agropecuario del suelo es una estrategia para cualquier país, para un país africano que todavía tiene ¡enormes masas de bosques tropicales o para Costa Rica, pero no para El Salvador".

La anterior estrategia no ignoraba el componente agrícola, pero tampoco el papel de las Áreas Naturales Protegidas (ANP). La actual pone énfasis en lo agrícola y no menciona a las ANP. ¿Más diferencias? "Desde la visión en la elaboración del documento hasta el alcance de sus componentes. Yo implementara la primera y la enriquezco con la segunda utilizando algunos componentes de cajón solo que actualizados", afirma Hasbún.

Según él, muchos elementos de la biodiversidad han quedado fuera de la nueva estrategia: "Nuestro territorio marino es más grande que el terrestre y no hay nada con la biodiversidad marina del país, la estrategia no lleva componentes claros en relación a la investigación científica terrestre y mucho menos oceanográfica".