Beatriz estable mientras sigue presión por legalizar el aborto

Expertos de Naciones Unidas dicen que la ley salvadoreña no protege a la mujer en estos casos

El equipo de especialistas del hospital de Maternidad junto a la ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, informó sobre la cesárea de Beatriz y su estado de salud. Foto EDH / Mauricio Cáceres

Beatriz, la joven que solicitó a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) un amparo constitucional para que le practicaran un aborto, sigue ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital de Maternidad, después de haber sido sometida a una cesárea el lunes por la tarde.

Tras informar, ayer, sobre el estado de la paciente, la ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, reafirmó su posición de que en el país debería cambiarse la ley a fin de permitir el aborto en casos como el de Beatriz.

En El Salvador está prohibido cualquier tipo de aborto debido a que la Constitución de la República "reconoce como persona humana a todo ser humano desde el instante de la concepción" (Art. 1).

Pese a la conclusión que tuvo el embarazo de Beatriz, que no requirió un aborto del feto durante las primeras 22 semanas de gestación, el caso fue retomado ayer por instituciones internacionales como un ejemplo de por qué en El Salvador se debería despenalizar el aborto.

"Urge reconsiderar las serias consecuencias de la legislación y la práctica sobre el aborto en El Salvador, y ofrecer a todas las mujeres del país la protección legal que se merecen", aseguraron cuatro expertos independientes de las Naciones Unidas (ONU), Anand Grover, Juan E. Méndez, Kamala Chandrakirana y Rashida Manjoo, consignó ayer la agencia EFE.

Los expertos de la ONU sostienen que la prohibición absoluta del aborto significa que el Gobierno no hace lo suficiente para evitar "la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes" en contra de las mujeres de El Salvador.

Por su parte, la ministra de Salud cree que hubo un manejo político de este caso e incluso hasta cierto morbo.

Aunque al principio, según Rodríguez, Beatriz "estaba en un estado de desesperación y de angustia tal que ella pedía incluso el aborto".

Al final, ella misma no pidió esa opción, según consta en documentos de la Corte.

"La paciente fue manejada con mucho cuidado y respeto, no se le impuso ninguna decisión", explicó Rodríguez, que consideró el caso "una lección" para todos.

La ministra y médicos de Maternidad aseguraron que Beatriz está estable. Los especialistas la mantienen en estricta vigilancia, dado que el posoperatorio es el período en el que se puede presentar alguna complicación debido al lupus que tiene la joven.

Antonio Ortiz Avendaño, perinatólogo de Maternidad, expresó que ahora viene la parte más difícil. "El acto quirúrgico no es el problema principal, sino la recuperación de esa cirugía por su enfermedad. Tenemos que estar preparados para identificar los problemas que se presenten", acotó el especialista.

El lunes por la tarde, a las 26 semanas de gestación, Beatriz dio a luz a una niña sin cerebro, una malformación congénita incompatible con la vida, según los médicos.

La bebé murió cinco horas después del parto, a las 7:00 de la noche aproximadamente.

Según Ortiz Avendaño, no hubo ninguna complicación en la cirugía, la cual se llevó a cabo debido a que el domingo la paciente comenzó a tener contracciones uterinas, las cuales continuaron el lunes.

Fue esta condición la que llevó a los médicos a "tomar la decisión de realizar un procedimiento quirúrgico, una cesárea, en vista de que ella tenía un procedimiento quirúrgico previo y contraindicaba el parto por vía vaginal", informó Ortiz Avendaño, y añadió: "El procedimiento de la cesárea fue ejecutada sin ninguna complicación".

Tres perinatólogos, dos neonatólogos, dos anestesiólogos y cinco enfermeras participaron en la cesárea, que inició a la 1:15 de la tarde del lunes, y en la que también Beatriz fue esterilizada, según confirmó el director de Maternidad, Roberto Sánchez Ochoa.

Al nacer la bebé, a las 2:00 de la tarde, se le brindaron los cuidados necesarios y fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intermedios, sin necesidad de tener respiración asistida. Su cuerpo permanecía en la morgue del hospital ayer por la mañana, mientras la familia de Beatriz procedía a reclamarlo.

Fue a inicios de abril de este año cuando ella quedó en medio de una polémica luego de hacerse pública la petición de aborto presentada en su nombre. Organizaciones provida y la Iglesia Católica consideraron que se trataba de manipular el caso para despenalizar el aborto, por lo que sugirieron un parto inducido. Por su parte, organizaciones feministas exigieron que se autorizara la interrupción del embarazo, como llaman al aborto, aduciendo que la vida de Beatriz corría peligro inminente.

La ministra de Salud aseguró que su personal estaba listo para actuar cuando la CSJ diera el aval. El 29 de abril el amparo fue rechazado y se dejó en manos de los médicos la decisión de actuar de acuerdo con sus conocimientos.

La mayoría de magistrados de la Sala de lo Constitucional consideró que la vida de la joven no estaba en peligro.

Cada año hay 22 casos de madres con lupus en Maternidad, y entre tres y cinco casos de bebés con anencefalia. No obstante, la combinación de ambas condiciones es algo "casi exclusivo" de este caso, consideró Sánchez Ochoa.