CSJ: Ni Beatriz ni médicos pidieron aborto en audiencia

Paciente dijo que estaba de acuerdo con "interrumpir" el embarazo, pero que "su voluntad no implica un aborto"

Sidney Blanco, Florentín Meléndez, Salomón Padilla, Belarmino Jaime y Rodolfo González, magistrados Sala Constitucional.

En la audiencia ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Beatriz afirmó que no quería un aborto y los médicos expusieron que le practicarían una cesárea para extraer a la criatura y darle los cuidados necesarios, según se reseña en la sentencia emitida por el máximo tribunal el miércoles.

El fallo, de 43 páginas, deniega el amparo solicitado por abogados que se presentaron como apoderados de la joven, "para interrumpir el embarazo" porque su salud peligraba. Además, revela los detalles de la comparecencia a puerta cerrada de Beatriz el 15 de mayo, los médicos que la atendieron y los peritos forenses que la examinaron previamente.

"En la audiencia, (Beatriz) afirmó que ya ha tomado la decisión de que le interrumpan el embarazo, ya que el niño no va a vivir, pero que su voluntad no implica que le practiquen un aborto", dice el documento.

Por su parte, el Jefe del Servicio de Perinatología y el Director del hospital de Maternidad también descartaron el aborto en la misma audiencia, según el fallo.

"Dichos médicos manifestaron en la audiencia que el procedimiento de interrupción del embarazo no implicaría practicar un aborto en B.C., sino realizar otro tipo de procedimiento médico que consistiría en una pequeña cesárea practicada en estado estable de la paciente y no cuando entre en emergencia médica. Para los médicos, el nasciturus (la criatura) recibiría la atención y asistencia médica hasta su fallecimiento, el cual es inevitable médicamente, según su dictamen".

Estas revelaciones contrastan con la posición de grupos de feministas y otros sectores que han expresado que a Beatriz se le debe practicar un aborto terapéutico, ya que el hijo que tiene en su vientre crece sin cerebro y su salud podría empeorar.

Ayer diferentes organizaciones feministas mostraron su desacuerdo con el fallo de la Sala de lo Constitucional, la cual niega el amparo presentado por la paciente. (Ver nota en siguiente página).

Pero los magistrados se mostraron hasta extrañados de que en la audiencia los médicos hablaran de un procedimiento de cesárea lícito, por anticipo o inducción del parto y no de un aborto terapéutico como se había demandado.

La perito ginecóloga de Medicina Legal (IML) también afirmó en la audiencia que la paciente se encontraba estable de salud, pero que dada su enfermedad y que el embarazo de la paciente no es normal, podrían presentarse varias complicaciones a su salud, por lo que "lo procedente era finalizar el embarazo por la vía correspondiente".

Los magistrados establecieron que con la prueba aportada en la audiencia, celebrada por la Sala en el Centro Judicial Isidro Menéndez, se comprobó que tanto la madre como las autoridades médicas demandadas lo que han solicitado a la Sala no es la autorización para practicar un aborto o la destrucción del feto, sino realizar un procedimiento médico lícito.

En contraposición, el Ministerio de Salud había informado a la Sala previamente que "en el país no existen protocolos médicos de actuación en casos como el de la señora B.C., debido a que legalmente no es permitido ningún tipo de aborto; no obstante, incorporó a este expediente judicial unas directrices elaboradas por la Organización Panamericana de la Salud –OPS–, que podrían ser aplicadas en El Salvador si se permitiera la práctica de los procedimientos en cuestión".

En la audiencia, el Jefe del Servicio de Perinatología y el Director, ambos de Maternidad, coincidieron con la perito de Medicina Legal en que en la condición de la paciente podría producirse una serie de complicaciones obstétricas que no solo agravarían la salud de esta, sino que sumadas a su cuadro clínico, podrían colocarla en riesgo de muerte; pero aclararon que tal situación podría generarse a partir de la semana 26 de gestación, en la cual la mujer experimenta cambios fisiológicos significativos. Nuevamente, en sus declaraciones en la audiencia probatoria y de alegaciones finales, ambas autoridades hicieron referencia a un riesgo futuro y eventual, no a riesgos que se hayan producido o ya se estén produciendo en el presente embarazo de B. C.