Educación no debe basarse en memorizar información

El enfoque de enseñanza no ha cambiado pese a las reformas educativas que se han dado Los docentes siguen actuando como meros transmisores de conocimientos hacia los alumnos

Con el avance de las tecnologías los docentes tienen un mayor reto para educar a los alumnos. foto edh / archivo

El sistema educativo salvadoreño aún cojea en el tema enseñanza. Según Felipe Rivas, especialista en la materia, e investigador, la mayoría de educadores sigue apegado a la forma de enseñar de la vieja escuela, en que ellos dictan y explican, mientras los estudiantes sólo escuchan y aprenden de memoria textos y datos.

Sin embargo, no les enseñan a analizar para que puedan ser capaces de tener sus propias ideas y crear nuevos conocimientos, lo cual no favorece mejoras en la economía y la sociedad.

Al consultarlo sobre el valor social de la educación, Rivas subraya que "los profesores trabajan con un una visión lineal: el profesor es un transmisor de conocimientos y el alumno receptor."

Rivas, quien es miembro de la Fundación Innovaciones Educativas Centroamericana (FIECA), sostiene que si bien esta visión filosófica se aplica en todos los campos, lo cierto es que esto ya no es factible en la medida en que avanza la ciencia y las nuevas cosmovisiones humanas, sobre desarrollo y bienestar.

De acuerdo a lo expresado por Rivas, en este contexto, lo ideal es que se produzca un intercambio de saberes entre docente y estudiante, un diálogo; considerando que frente a un problema hay diversidad de probabilidades de solución a las que pueden llegar juntos. Esa es una visión de intercambio y construcción de nuevos saberes.

"El concepto enseñanza (ahora) maneja mucho la parte memorística. Al repetir conceptos lo aprendes, pero no debe de ser así", señala el especialista. Con ello alude al hecho de que con los años, muchos de las personas a las que nos tocó aprender de memoria un sin fin de datos sobre ciencia y cultura, los hemos terminado por olvidar y resulta difícil adaptarse y salir adelante, incluso frente a las nuevas demandas laborales.

"Este diálogo de saberes vitaliza la educación y por eso los sistemas alternativos de enseñanza creados por la sociedad civil (organizaciones no gubernamentales que brindan servicios educativos), en su mayoría, potencian los aprendizajes significativos a través de la convivencia", indica el también consultor en educación.

Pone de ejemplo cómo las modalidades de educación que son más flexibles, como Edúcame, hacen ruptura con la escuela clásica memorista. Según indica, es a partir de esto que se cuestiona no sólo el rol de la escuela, sino el rol de la currícula.

"No es la educación en si misma la que está en crisis, sino la institucionalidad (bajo la cual se produce)", aseveró. Se refiere a la falta de visión de largo plazo que tiene el Estado salvadoreño con respecto a la educación, su falta de capacidad para concertar y tener visión de país.

Desde el punto de vista de Rivas, el país tiene un concepto de desarrollo conservador, con respecto al que la sociedad necesita.

"El desarrollo tiene que ser sustentable y en contra de una sociedad consumista (tiene que favorecer una sociedad generadora de conocimientos que la vuelvan productiva)", precisa.

En opinión de Rivas, para ir más allá de lo que tenemos como país, necesitamos un alto valor social de la educación. Para ello se tiene que superar una serie de situaciones sociales, por ejemplo el que la gente es muy cómoda, que sólo le interesan cosas accesorias para la supervivencia, como el que hayan zapatos, uniformes y nutrición gratis para reducir costos.

"Si bien esto (demandar lo básico) no es malo, porque somos una sociedad pobre, tenemos que tener esto y entrar en el enfoque de derechos que requiere una sociedad en pleno siglo y desarrollo, competitiva. Desde la familia se tiene que exigir cambios de paradigma (educativo), de enfoque, de modelo (de enseñanza), exigir que nuestros jóvenes busquen la excelencia académica, que no pasen raspados", subraya.

Esto supone exigir que el docente esté dignificado, que haya contraloría, que las escuelas saquen diez. Que se busque educación de calidad para todos, destaca.