Asistencialismo absorbe presupuesto y donaciones

Según Hacienda, Educación ha recibido más dinero. Invierte $70 Mlls. solo en paquete escolar

En la entrega de un vaso de leche a 800,000 alumnos el Estado desembolsará más de $3 millones este año. Foto EDH / archivo

El gobierno de Mauricio Funes y el FMLN ha registrado un incremento cada vez mayor de ingresos por la recaudación de impuestos, ha tenido una creciente cooperación internacional y el que más ha usado esos fondos para destinarlos a los programas asistencialistas como reparto de paquetes escolares, vaso de leche, pensiones a ancianos y bonos a madres solteras y jóvenes, según documentos oficiales. En el último año, utilizó $1,927.8 millones del presupuesto nacional para el llamado "desarrollo social".

En ese desarrollo social se incluye los programas de Educación y de Salud, así como proyectos y programas "de carácter social y económico en apoyo al desarrollo local".

Según el Informe de la gestión financiera del Estado 2012, que presentó el ministro de Hacienda recientemente a la Asamblea Legislativa, dentro de esa inversión en desarrollo social, solo al ramo de Educación fue destinado $823.2 millones, un monto que refleja el costo que tiene la entrega gratuita de paquetes escolares y el vaso de leche en escuelas públicas.

Solo en la entrega de uniformes, zapatos y cuadernos a 1.3 millones de alumnos, el gobierno toma de las arcas estatales cerca de $70 millones al año para financiarlo.

A la entrega de bonos para la educación y la salud a través de Comunidades Solidarias, el gobierno entrega una pensión básica de $50 a adultos mayores y una cuota de $100 a madres solteras y jóvenes de municipios con mayor pobreza vía el Programa de Ayuda Temporal al Ingreso (PATI) que costó a los contribuyentes $38.6 millones en 2012.

Esta entrega de subsidios se hace bajo la sombrilla del Sistema de Protección Universal con el que dicen que buscan resarcir la falta de cobertura social a sectores más pobres del país y reducir la pobreza en los sectores excluidos.

Además, el gobierno mantiene el subsidio casi generalizado al gas licuado y la compensación a los transportistas a fin de mantener la tarifa del servicio colectivo de pasajeros. Esta erogación alcanzó el año pasado los $139.8 y $29.8 millones respectivamente, según Hacienda.

¿Cómo llegan estos fondos a las arcas estatales? Ese mismo informe de gestión del presupuesto nacional de 2012 de Hacienda, dice que se recaudó $4,247.7 millones, en parte gracias a las reformas fiscales aprobadas y que están vigentes desde enero del año pasado. Entre estas figuran la aplicación del 30 % del impuesto a empresas con rentas gravadas mayores a $150,000, la aplicación del 5 % de impuesto a utilidades que las empresas transfieran a sus socios, el pago mínimo del 1 % sobre la renta obtenida o bruta, modificación de las tablas de retención del impuesto sobre la renta provenientes de salarios entre otras medidas.

El incremento en recaudación de 2012 con respecto a 2011 fue de $160.5 millones.

Pero el gobierno actual también ha registrado una mayor cooperación internacional no reembolsable, tanto que según estadísticas del Ministerio de Relaciones Exteriores de poco más de $259 millones en 2009 se incrementó a $1,185 millones a este año.

Solo de 2009 a 2011 hubo un incremento de $655 millones, algo que el mismo canciller Hugo Martínez ha dicho que es producto de la gestión y manejo transparente que se hace de este tipo de cooperación y la rendición de cuentas a los cooperantes.

Según un informe de gestión de la cooperación en El Salvador 2009 -2013 elaborado por la Cancillería, la cooperación concretada desde junio de 2009 a mayo de 2012 representa un 18.7 % de la inversión social del gobierno y que está destinado ese ingreso a "complementar programas y proyectos económico y social del país enmarcados en el Plan Quinquenal 2010-2014".

Los programas de este plan son los antes descritos, además de otros como de acceso a vivienda, a créditos y otros orientados a la agricultura familiar y la violencia.

El informe de la Cancillería dice que "el sector que ha sido apoyado mayoritariamente es el de protección social que incluye: alivio a la pobreza y apoyo al ingreso entre otros".

Pese a estos números en materia de ingresos, el gobierno mantiene un gasto mayor al que ingresa, e incluso este año ha tenido que solicitar la reorientación de parte de los $400 millones producto de la venta de bonos que habían quedado guardados para redimir a los acreedores del Estado para sufragar subsidios e incluso financiar los comicios presidenciales de 2014.

Pobreza no baja

¿Cuál es el impacto de esta distribución millonaria a programas asistencialistas en términos de desarrollo?

Por otro lado, pese a que el gobierno defiende a capa y espada que todos estos programas y subsidios están orientados a la reducción de las capas excluidas, los estudios y los números dicen lo contrario

Un análisis elaborado por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) reveló que entre 2006 y 2011 la pobreza por persona subió de 38.1 % a 47.5 %, lo cual equivale a unos 650 mil nuevos pobres.

Funes contestó a Fusades en que el número de pobres era "erróneo", pues comparando 2011 con el 2006, el aumento es de 294,930 personas y no de medio millón".

Funes también refutó a Fusades que planteó además que "el asistencialismo no compensa los desafíos que afrontan las familias más pobres", un hecho que vinculó al nivel de desempleo en el país, pues concluyó en su estudio que siete de cada diez salvadoreños no encontraron un empleo formal en 2012.

Los datos de Fusades indican además que las personas económicamente activas aumentan cada año en un promedio de 45 mil, pero de estos, solo una mínima parte halla un trabajo formal.

Según, Fusades un factor determinante en el desempleo es que las inversiones llevan cinco años de caída consecutiva, pues solo en el tercer trimestre de 2012 cayó un 43.6 %, con lo cual hay menos generación de trabajos en el sector formal.

Pero la otra alerta sobre los problemas para superar la pobreza vino desde el Fondo Monetario Internacional, FMI de que mientras El Salvador registrara un leve crecimiento económico no podría disminuir la pobreza.

El delegado del organismo multilateral, Fernando Delgado, indicó a inicios del mes pasado en Panamá que si bien El Salvador ha hecho esfuerzos en materia fiscal su economía no crece.

Dijo además que el gobierno del FMLN no ha logrado recuperar la inversión privada y por tanto "es el país con menos inversión y si no hay inversión no hay crecimiento".

El delegado del FMI también afirmó que en general la región centroamericana tiene como principal riesgo que hay un crecimiento muy bajo y que eso no permite que se aumente el nivel de servicios públicos y gastos sociales entre otros rubros.

Funes y otros altos funcionarios de su gabinete han negado que sus programas sociales sean un mero asistencialismo y han defendido que con estos se ha ayudado a reactivar la economía.

"Así como lo hizo el presidente (Luiz Inácio) Lula (en Brasil), creemos que la mejor y más inteligente apuesta de crecimiento económico es apostando en los pobres, aumentando la capacidad de consumo y mejorando la calidad de vida de los pobres para que los pobres se conviertan en consumidores", ha dicho el presidente Funes.

Y para ejemplificarlo, detalló que la entrega de paquetes escolares ha permitido aumentar la escolaridad, aliviar la carga financiera familiar y activar la producción nacional, pues ya no se importan los zapatos y uniformes ni se compran a pocos proveedores, sino a cientos de micros y pequeños empresarios.

"Hemos activado la producción artesanal, el pequeño emprendimiento que es la base del crecimiento de la economía. Muchos países han salido adelante estimulando a la pequeña y mediana empresa que es lo que estamos haciendo nosotros, facilitándoles crédito pero al mismo tiempo dándoles trabajo", dijo Funes.

En enero pasado, Funes dijo que más de 50 mil empleos nuevos ha generado el programa paquete escolar. Mientras que con que con la ampliación del Vaso de Leche a 800 mil alumnos genera empleos para dos mil 200 ganaderos.