Cuatro bebés han muerto por diarrea

Las víctimas mortales tenía entre un mes y un año de vida

En las cuatro primeras semanas epidemiológicas del año, cuatro infantes con gastroenteritis aguda murieron en el Hospital de Niños Benjamín Bloom.

Se trata de pacientes entre un mes y un año de vida, de acuerdo con el informe del establecimiento médico.

Fallecieron entre el 4 y el 22 de enero. El año pasado a la misma fecha se registraban tres defunciones por esta causa.

El primero de los casos es un bebé de un mes procedente de Rosario de Mora, en San Salvador.

La madre consultó inicialmente en el Hospital Saldaña y fue referido grave al Bloom, llegó deshidratado.

Fue ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en estado delicado y permaneció seis días hospitalizado, según datos de la entidad.

La segunda defunción ocurrió el 18 de enero, era un bebé de cinco meses residente en Jicalapa, La Libertad.

Carlos Mena, jefe de Epidemiología del Bloom, informó que el bebé fue trasladado del Hospital San Rafael en estado grave.

Estuvo con respiración asistida en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Bloom por 13 días.

"La deshidratación al final causa un choque irreversible, de ahí ya no lo podemos regresar, desgraciadamente", comentó Mena.

El 19 de enero se registró el tercer fallecimiento, es una niña de un año, originaria del Cantón de San Antonio en San Vicente.

Mena expresó que la paciente tenía un problema cardíaco, solo estuvo 12 horas en la Sala de Emergencias.

Llegó referida del hospital de San Vicente.

El último de los decesos se notificó el 22 de este mes, se trata de un niño de dos meses de nacido, procedía de Lempira en Honduras.

Los familiares consultaron en el hospital de Chalatenango, al Bloom llegó en estado delicado, también fue ingresado en la UCI.

Permaneció un día ingresado en el centro de atención pediatrica.

"Estos niños que han muerto, son niños que venían sumamente graves y que desgraciadamente se hizo el esfuerzo por salvarlos y no se pudo", agregó.

Mena añadió que los niños menores de un año son los que se ven más afectados por la enfermedad.

Por ello se recomienda practicar las medidas básicas de higiene entre ellos el lavado frecuente de las manos y la vacunación contra el rotavirus.