Pacientes del ISSS con cáncer de cérvix a terapia en el Instituto del Cáncer

El servicio de braquiterapia le costará 200 mil dólares anuales al ISSS

El aparado de braquiterapia sirve para aplicar radiación localizada. La terapia será aplicada en el Instituto del Cáncer a dos pacientes referidas por el Seguro Social cada día. Foto EDH / archivo

El Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) gastará 200 mil dólares anuales en el alquiler del aparato de braquiterapia propiedad del Instituto del Cáncer de El Salvador "Dr. Narciso Díaz Bazán". El tratamiento será aplicado a las derechohabientes con cáncer cérvico-uterino.

El director del ISSS, Leonel Flores, manifestó que decidieron solicitar los servicios al Instituto del Cáncer porque no tienen ese equipo.

"Es necesario hacer este tipo de convenios. El precio para la institución (ISSS) es preferencial y nos asegura la atención de los pacientes porque es una institución sólida", declaró el director.

Salvador Díaz Bazán, vicepresidente del Instituto del Cáncer, detalló que la inversión por cada paciente con este tipo de tratamiento es de $1,300 por tres sesiones.

El cupo para las personas referidas del seguro sólo será de dos diarias, cuyos casos se evaluarán para que sean enviadas por los médicos.

El Instituto del Cáncer atiende diariamente a ocho pacientes propios con esta enfermedad.

Las pacientes presentarán su historial médico actualizado para que los especialistas administren las dosis adecuadas a cada caso comentaron los médicos. Se estima que al año serán atendidas entre 70 y 120 mujeres.

Díaz Bazán especificó que el costo de la máquina de branquiterapia ronda el millón de dólares. El cáncer de cérvix es la segunda causa de muerte en las mujeres salvadoreñas.

En el 2011 se detectaron 142 casos a los cuales fue difícil brindar tratamiento.

En octubre del año pasado hubo 14 pacientes.

Asimismo Flores señaló que solo el año pasado destinaron cuatro millones de dólares en la compra de servicios profesionales. Estos son adquiridos debido a la falta de recursos humanos propios en áreas como oftalmología, radiología y rehabilitación.

Flores aseguró que esto no significa que el ISSS se esté desatendiendo de sus responsabilidades. Recordó que destinaron 23 millones de dólares en la compra de ocho máquinas de laparascopía, unidades de cardiología y mamografía en San Miguel y Santa Ana. Añadió que la autónoma debería optar por rentar equipo, ya que, en su opinión, al adquirirlos se generan mayores costos debido al mantenimiento que requieren.

Además la carencia de garantía ha propiciado que los equipos no se renueven y se deje sin servicio a los derechohabientes.

"Está la topografía axial computarizada, se compró el equipo, pero no la garantía o el mantenimiento. Eso se le compraba a una compañía aparte", afirmó. Esto, en su opinión, generaba un monopolio del mantenimiento de los equipos médicos.

Los ingresos que obtiene el Instituto del Cáncer por el alquiler de esta máquina son una pequeña ayuda para un presupuesto que resulta insuficiente y que es reforzado con el aporte de "cuotas voluntarias".