Salud reconoce que campaña para evitar quemados falló

Hasta ayer, 134 lesionados con pirotécnicos habían sido atendidos en la red de Salud

Una niña con quemaduras en su ojo izquierdo es atendida en la Emergencia del hospital Bloom. Entre noviembre y ayer, el centro pediátrico registraba la atención de 21 pacientes lesionados con pólvora. Foto EDH / Marvin Recinos

Siete niños entre los cinco meses y los 11 años fueron atendidos por quemaduras por pólvora entre el 31 de diciembre y ayer en el hospital Benjamín Bloom.

El caso más grave es el de una niña de diez años que resultó con lesiones en el ojo izquierdo. Los médicos creen que puede perder la visión.

De acuerdo con el informe, la niña puso una piedra sobre un mortero. Tras la explosión, el ojo quedó lesionado. Se ignora si fue la piedra o el producto el que ocasionó el daño. La paciente procede de Anamorós, La Unión.

La víctima de menor edad es un bebé de cinco meses residente en Ilopango. Una niña lo quemó con una estrellita.

Eduardo Espinoza, viceministro de Salud, dijo que se trata de una quemadura grado dos en el párpado derecho.

"Ha sido una desilusión la noche del 31 de diciembre", comentó María Isabel Rodríguez, viceministra de Salud.

La funcionaria acotó que la campaña que surgió efecto el 24 de diciembre, les falló la noche del 31. Para las fiestas del 24 de diciembre y primeras horas del 25, el Bloom no recibió ningún paciente por esta causa.

Entre noviembre del año pasado hasta las primeras horas de ayer, la red del Minsal registraba 134 lesionados con productos pirotécnicos, el año anterior eran 162.

Mientras que en el Bloom, hasta ayer por la mañana habían atendido a 21 infantes, el año anterior eran 32.

Víctimas

Ana María era una de las madres acongojadas. Su hijo de 11 años se quemó el ojo izquierdo cuando manipulaba pólvora china. "Dice que le prendió fuego y, como vio que no salían (luces), puso el ojo para ver y fue cuando salieron chispas y se quemó".

De acuerdo con la señora, esa noche ella no le compró cohetes, pese a la insistencia de Alejandro, pero alguien le regaló unos.

"Me estuvo diciendo que le comprara (cohetes) y yo le dije que no, que no; y así lo tuve hasta se quemó, y eso que no le compré ninguno", comentó la señora.

En la misma sala del Bloom, se encontraba Tatiana. Su hijo de seis años y 11 meses también resultó con lesiones en el ojo derecho, le explotó una candela de pólvora china.

"La experiencia fue fea, pero no ha sido descuido de nosotros sino defecto de fábrica, era una vara que tira luces y medía un metro", añadió.

Ella asegura que no volverá a comprar pirotécnicos para su hijo y que está a favor de que las autoridades prohiban su producción y venta.

Espinoza considera que "siempre que haya pólvora habrá quemados, lo concreto sería que avanzáramos hasta la prohibición total".

Lamentó que los diputados no hayan aprobado las reformas a la Ley de Control y Regulación de Armas y Explosivos con la que pretendían reducir el número de lesionados por pirotécnicos.

"Esperamos que con estas cifras se sensibilicen y las aprueben", añadió.

Espinoza manifestó que entre enero y febrero volverán a insistir con las reformas. En ellas se busca establecer sanciones para los responsables de que los infantes se quemen y para los fabricantes.

Jorge Meléndez, director de Protección Civil, aseguró que a los padres de los siete pacientes se les iniciará un proceso, pero "de vigilancia" para proteger los derechos de los niños. La sanción es simplemente moral.

Agregó que, hasta el momento, no tienen evidencia de que hubo quemados por desperfectos en la fabricación de productos pirotécnicos, pero lo investigarán.

Entre el 23 y el 31 de diciembre, el Minsal contabilizó 79 lesionados por esta causa.

Utilizamos cookies propias y de terceros para optimizar el rendimiento, mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que acepta el uso de cookies. Más información.