José L. Lovo Castelar

"El presidente debería entender que el desarrollo del país se vincula con la inversión"

El abogado y diplomático cree que gobierno y empresarios deben limar asperezas en función del crecimiento económico, los legisladores deben modernizarse y el país posicionarse mejor en la comunidad internacional

El l tímido rol de El Salvador en el panorama internacional, el recurrente conflicto entre del presidente Mauricio Funes con el sector empresarial, un cuerpo legislativo que se resiste a modernizarse y un papel del ciudadano cada vez más activo son algunas pinceladas que hace del país José Luis Lovo Castelar en esta entrevista.

¿Cómo ve usted el país en términos de institucionalidad tras los Acuerdos de Paz?

Los Acuerdos de Paz en realidad tocaron fondo porque propiciaron la armonía y la paz nacional, que se han mantenido, y generaron instituciones relevantes como el CNJ, la PNC, el fortalecimiento de la Sala de lo Constitucional, de la Fuerza Armada, que permitieron un cambio de época, una época histórica caracterizada por el pluralismo ideológico frente a un pasado de autoritarismo y de exclusión.

Ahora hay un gobierno de izquierda producto de la votación popular y de los Acuerdos de Paz... Pero ese conglomerado empresarial salvadoreño se compacta, se preocupa y procura un nivel de diálogo con el gobierno.

¿Cómo ve esa relación?

Allí entra el punto más débil en el enfoque político del presidente. Él debería entender que el desarrollo del país se vincula a los niveles de inversión y empleo. Al entrar él en una conflictividad recurrente y constante con el sector empresarial no logra el despegue necesario en la economía. Sí tiene un acierto paralelo: respeta la libertad de expresión, de opinión y de libertad de prensa, nos permite expresarnos sin temor.

Respeta una herencia de los Acuerdos de Paz

Sí, pero los Acuerdos de Paz tienen un enorme vacío y es que no se perfilaron en la parte económica... Para poder llevar adelante una política social de fondo y una política económica de avanzada tenemos que compactar la sociedad hasta donde sea posible y no polarizarla. Él pareciera fomentar la polarización porque en medio de dos fuerzas, porque él en el fondo no es FMLN, en sus políticas de cambio tiene una política modesta y relativamente opaca, no logra levantar un entusiasmo ni banderas, pese a que habla de inclusión.

Y habla de concertación...

Pero no es cierto, el CES, de conformación reducida, no logra hacer planteamientos válidos y quizá ha sido mejor en el sentido de que no hemos emprendido proyectos nefastos o negativos, sino que se ha tratado de administrar la crisis.

¿Y cómo la administra?

Él tiene hombres brillantes que le ayudan (y menciona a Alex Segovia, Carlos Cáceres, Gerson Martínez e Isabel Rodríguez)... teniendo un buen equipo y lleva adelante buenas políticas sociales; sin embargo el país se enfrenta con una deuda acumulada que se multiplica... La crisis en el país nos ha situado en los peores lugares en América en desarrollo económico y deuda que no se daba antes... Estamos dejando a nuestros hijos un país en pésimas circunstancias económicas porque más del 50 % del PIB sirve para pagar deuda a corto plazo. El país necesita buscar fuentes de recursos propios para crecer.

El gobierno aduce que nos afecta la crisis mundial...

Es cierto, es real, pero también pesa en que los empresarios salvadoreños no invierten en El Salvador porque el presidente los tiene atemorizados... Es el mismo error del ingeniero (Napoleón) Duarte, con un gran liderazgo, entra en conflicto con la empresa privada que no le da el apoyo... El presidente ahora se gloría diciendo 'he dado títulos de propiedad'. Él no repartió tierras, sino que ha andado repartiendo cartoncitos.

Dice que da seguridad jurídica

Lo es, pero el problema del agro sigue siendo muy serio... Los economistas podrán decir lo bueno y lo malo. Ha habido aciertos, por ejemplo, en obras públicas, el programa del "Vaso de leche", la inteligencia de la política exterior.

Dada su experiencia en política exterior, ¿cómo ve al país en ese campo?

El gran acierto de este presidente es encontrar una vía de vinculación con el gobierno de EE.UU. que permite que los salvadoreños continúen residiendo en aquel país y al mismo tiempo constituye para nosotros una espada de Damocles porque eso cada año se tiene que ir refrendando y el día que no lo prorroguen y envíen para acá unas 100 mil nada más, el problema demográfico vuelve en toda su dimensión como en 1969... este presidente tuvo la inteligencia de decir: 'yo voy a seguir a Obama, yo voy a seguir a Lula', y lleva una política de moderación frente a Venezuela y frente a Cuba.

¿Al parecer el FMLN seguiría esa línea respecto a EE.UU.?

Lo ha comprendido muy bien pese a su vocación antiyanqui, como decían ellos.

¿No percibe muchos giros?

Sí ha habido algunos giros como abrir relación con el Medio Oriente y Cuba, pero ha habido una política conservadora al mantener relaciones con Taiwán... Mantiene líneas centroamericanistas que es la gran solución al problema de El Salvador con su estrecha dimensión política y territorial... Abre embajada en Rusia y en la India, pero tiene una política modesta en la ONU... Necesitaríamos equipos de internacionalistas porque El Salvador ha estado oculto como un pequeño Estado cuando pudiéramos jugar un rol destacado a través de la profesionalización mayor de expertos en política multilateral... No está malo el servicio exterior per se, pero el enfoque multilateral se ha reducido.

¿No tenemos peso?

No, y podemos lograrlo a través del grupo latinoamericano, del grupo de los 77 o del grupo de países no alineados.

Hemos tenido en la historia grandísimos embajadores en la ONU que han brillado: Reynaldo Galindo Pohl, Miguel Rafael Urquilla. Een la ONU no vale sólo el peso específico de un Estado, sino el talento del hombre.

¿No basta ampliar el abanico de relaciones externas?

Se ha avanzado, pero se pudo haber creado a estas alturas una dimensión internacional muy interesante si se hubiera utilizado el foro de las Naciones Unidas...

¿No se ha sabido potenciar?

Muy poco. El Salvador tenía liderazgos en el derecho de mar y luego en el derecho de la paz que permitía que se dijera que con el apoyo de la ONU El Salvador había logrado la paz y lo encauzó en la vida democrática. Fuimos un ejemplo de cómo la ONU puede ser efectiva.

¿Está en riesgo lo logrado en 1992 cuando ciertos partidos expresan resistencia a los fallos judiciales, por ejemplo?

Yo veo altos niveles de inmadurez política por el afán excesivo de lograr a troche y moche todo lo que pretenden y defender intereses en lugar de enfilar los del país.

Eso se vio con el 743, pero hubo resistencia ciudadana

Recuerdo buenas propuestas de Aliados por la Democracia, Enade, en múltiples campos, pero no las escuchan, no las quieren ver, empecinados en ciertos marcos cerrados.

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