Vendedores de San Martín bloquean paso en la carretera Panamericana

El caos vehicular duró más de dos horas en la zona

Los desórdenes obstaculizaron el paso de los automotores, pues todos los carriles fueron cerrados. Los comerciantes quemaron llantas y amenazaron con tomar la misma medida este lunes. Además, advierten que intentarán tomarse la alcaldía de San Martín si no son escuchados. Fotos EDH / Mario Amaya

Como si los salvadoreños estuvieran para malgastar tiempo y combustible, el paso en la carretera Panamericana, en San Martín, fue obstaculizado ayer.

Cerca del mediodía, vendedores informales de ese municipio protestaban con el pretexto de que la alcaldía planea desalojarlos. Como medida de presión, bloquearon ambos carriles de la vía provocando caos vehicular.

Largas filas de vehículos, buses del transporte público, camiones y furgones permanecieron detenidos durante más de dos horas. Los manifestantes habían colocado una barricada con llantas, lo que hizo que ni un solo vehículo pudiera pasar.

El desorden en la calle fue tal que algunos conductores subían sus vehículos en las aceras para buscar una vía alternativa para llegar a su destino. Sin embargo, todo intento resultó vano.

El bloque ocasionó descontento entre los automovilistas que se dirigían tanto hacia el oriente del país como hacia San Salvador. "No es necesario que tomen esta forma de actuar, tienen que buscar mecanismos entre ellos mismos y dialogar de la mejor manera", consideró el ciudadano Melvin Delgado.

"Estamos bien fregados porque llevamos dos horas de estar aquí y no hemos podido pasar, se pierde gasolina y tiempo", añadió Herbert Argueta, quien se dirigía hacia San Vicente.

Cientos de usuarios del transporte público, incluso niños y ancianos, se bajaron de las unidades del transporte y caminaron bajo el fuerte sol por más de tres kilómetros con tal de poder abordar otro bus. Durante la protesta los vendedores portaban carteles donde expresaban su rechazo ante la medida que, según ellos, tomará la alcaldía. Algunos quemaron llantas y otros usaron la carretera hasta para jugar un partido de fútbol en medio del caos.

"Queremos que el alcalde nos escuche. Como no nos ha hecho caso y nos quiere quitar nuestros puestos, el lunes vamos a tomarnos la alcaldía", dijo Tomasa Escamilla. Los vendedores también amenazaron con cerrar nuevamente la carretera este lunes si no se llega a un acuerdo. Finalmente, la policía los convención de permitir el paso.

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