La atención de quemados por los productos pirotécnicos sube a 26

El año pasado se reportaban 10 casos a la misma fecha

Un pequeño camina por la Unidad de Niños Quemados del hospital Bloom. Foto EDH / lissette Lemus

Un niño de ocho años sufrió amputación de una parte del cuarto y quinto dedos de la mano derecha tras explotarle un cohete de vara.

El pequeño fue recibido en la Sala de Emergencias del hospital de niños Benjamín Bloom al final de la tarde del martes. Ayer al mediodía se encontraba acostado en una de las camas del Servicio de Ortopedia.

Su madre, visiblemente cansada, lo cuidaba.

"Yo estaba en una reunión cuando el niño llegó a sacar una bomba (cohete de vara) que había. De ahí él se fue para la casa y sacó un tizón; no sé. Cuando oí el bombazo yo no me imaginé que él era", fue lo único que dijo la señora.

De acuerdo con el reporte médico, el hecho ocurrió a eso de las 4:30 de la tarde del martes en Gualococti, Morazán.

"Como el cohete lleva una bomba, esta le explotó y le amputó (parte) del cuarto y quinto dedos de la mano derecha", comentó Hugo Salgado, director del centro médico.

Se trata del octavo paciente que reciben con lesiones por productos pirotécnicos y el segundo de mayor gravedad. El año pasado en la fecha reportaban seis atenciones.

El niño fue atendido inicialmente en el hospital de Morazán, posteriormente en San Miguel donde le trataron la hemorragia y de ahí lo mandaron al Bloom. Ayer por la tarde entró a sala de operaciones para regularizarle los muñones de los dedos.

Salgado comentó que estos pacientes quedan afectados sicológicamente, sufren de depresión, bajo rendimiento en el colegio y también son objeto de burlas por la amputación.

"No hay nada que le vaya a reparar la pérdida de sus dos deditos, de su anatomía. Por el otro lado tenemos que gastar un montón de dinero por una injuria (daño) que se pudo haber prevenido", agregó el director del Bloom.

En noviembre un niño de 10 años procedente de Acajutla, Sonsonate, perdió el índice y una parte del pulgar de la mano derecha. También le explotó un cohete de vara.

El Ministerio de Salud (Minsal) reporta la atención de 26 personas con lesiones por pólvora entre el 1 de noviembre al 4 de diciembre de este año. El 81 por ciento es del sexo masculino.

Piden proceso penal

La cifra es superior a la notificada en 2011 en el mismo periodo. Para entonces hubo 10 casos, 16 menos que este año.

De acuerdo con el Minsal, los más afectados son el grupo de edad entre los 10 y 49 años. El 69 por ciento de las atenciones de este año sufrió quemaduras grado uno; el 19 por ciento, grado dos, y 12 por ciento, grado tres. Estas últimas son las más graves.

Según los datos de la entidad sanitaria, la mitad de los lesionados requirió atención hospitalaria.

El director del Bloom es de la idea que la Fiscalía General de la República tiene que intervenir. "Todo mundo sabe que esta es una causa penal".

Salgado reiteró que el llamado de ellos como pediatras es a que no se compre pólvora bajo la idea de que no hay pólvora buena. "Un ejemplo de eso es que usted puede ir en la calle con su hijo, no ha comprado nunca cohetes, pero alguien le lanzó uno y le quemó la cara, el cuerpo", agregó.

Lamenta que el tema de las modificaciones a la ley no haya avanzado.

En febrero, el Ministerio de Gobernación solicitó a la Asamblea Legislativa reformar la Ley de Control y Regulación de Armas, Municiones, Explosivos y Artículos Similares para prevenir las quemaduras con pólvora en infantes.

La propuesta incluía la prohibición de la venta y suministros de productos pirotécnicos a menores de 18 años, personas con apariencia de haber consumido bebidas alcohólicas y con problemas evidentes de salud mental.