La atención pública del cáncer en Costa Rica supera a la local

Dos salvadoreños. Laura Henríquez lucha contra el cáncer de mama desde 2005. Tras una denuncia pública recibe el medicamento necesario en el ISSS. Guillermo Velásquez López sobrevivió al cáncer de colon y es atendido en la Caja Costarricense del Seguro Social

El ISSS brinda 1,260 cobaltoterapias al mes. También tiene un acelerador lineal.

a falta de políticas nacionales frente al cáncer no solo afecta a quienes reciben atención en la red de salud pública, sino también a quienes reciben atención en el ISSS.

Laura Henríquez denunció, en marzo de 2011, que el ISSS le había negado el medicamento inhibidor para tratar el cáncer estrógeno positivo de mama con el que lucha desde 2005. Presentó su caso ante la Procuraduría de Derechos Humanos (PDDH), la cual resolvió a su favor.

Además aceptó hablar con El Diario de Hoy sobre su caso sin ocultar su rostro ni su nombre. Esto con tal de que ella y otros derechohabientes puedan tener acceso a los costosos medicamentos que se hacen necesarios cuando el cáncer vuelve a atacar.

Después de la publicación, el ISSS empezó a proveerle el medicamento: una inyección por la que, desesperada, Henríquez había "pagado" $696 con una tarjeta de crédito.

La inyección es de Fulvestrant, fármaco que inhibe el crecimiento de las células cancerosas.

Hoy en día espera que la operen en febrero, pues tiene un nuevo tumor en el área donde le hicieron la mastectomía izquierda.

"No me pueden dar quimio, porque ya no tengo músculo ahí". Además los exámenes con los que se determinan los factores tumorales han arrojado 'valores altos'", asegura. Su lucha sigue.

A 698.64 kilómetros de San Salvador, Guillermo Velásquez López sigue luchando también. Él es originario de Ahuachapán, pero siendo un adolescente emigró a Costa Rica, donde estudió y trabaja como asesor de empresas.

La semana pasada regresó al terruño como parte de una red de profesionales que, en coordinación con la ASI y otras instituciones, están dispuestos a compartir sus conocimientos y experiencias.

El martes, a través de un teléfono de última generación y de la aplicación Skype, conversó con El Diario de Hoy.

Ese día, alrededor de las 3:00 de la tarde, Velásquez López estaba en un área de espera del Hospital México, de San José, Costa Rica.

Pocas horas después de haber regresado le avisaron que tenía que presentarse al hospital. Como parte del seguimiento que se da a los sobrevivientes de cáncer le habían detectado un tumor en el bazo. Estaba programado para ser operado ayer.

El Hospital México es, en sus palabras, "uno de los tres hospitales clase 'A' de Costa Rica". En Costa Rica todos los hospitales pertenecen a la red de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Según Velásquez López, en el vecino país "no hay hospitales nacionales, sino que todos pertenecen a la seguridad social. Sí hay hospitales privados... Pero no se comparan con el tipo de medicina que ya tiene un hospital clase A".

En su opinión, estos son los que tienen los mejores médicos de Costa Rica. Por ello, cuando alguien sabe que va a necesitar tratamientos complicados, como los que él ha necesitado para combatir el cáncer de colon, lo más recomendable es que sea atendido en un hospital clase "A".

Para enfrentar el cáncer de colon, él recibió quimioterapia, tratamiento que, en Costa Rica, solo brinda la red de hospitales de la CCSS. Pues igual que en El Salvador son tratamientos muy caros.

"El Estado costarricense garantiza que, independientemente de si uno es asegurado o no, va a recibir el tratamiento... Aquí estamos hablando de seguridad universal", dijo.

Atención retardada

Velásquez Henríquez fue intervenido ayer, pocos días después de que le detectaron un tumor en el bazo. Los médicos le había dicho que probablemente sea benigno...

Laura Henríquez, por su parte, tiene la esperanza de que, en febrero, le quiten el tumor que ha aparecido en el área donde le hicieron la mastectomía. Además de lidiar con ese tumor, ignorando si es benigno o maligno, Henríquez lidia con otras secuelas del tratamiento.

"Considero que llevar la prevalencia de quienes hemos sobrevivido es importante porque eso mejora la calidad de vida. Eso debería estar dentro de políticas, dentro de un programa", afirmó.

Luego de que el ISSS aceptara darle el medicamento necesario para su tratamiento, Henríquez ha seguido recordándoles que hay una resolución de la PDDH a su favor.

"Creo que se han beneficiado varias compañeras de ese logro, también gracias a ustedes. Pues, a partir de esas fecha, obtenemos el medicamento", concluyó.

No obstante, aparecen nódulos y señales que la motivan a llamar la atención de los médicos. "En el Seguro, lastimosamente, no hay la cantidad de médicos necesarios y muy poco tiempo le dan a cada paciente", consideró.

En su opinión, para mejorar el servicio, el ISSS necesita más especialistas en oncología, radioterapeutas y enfermeras. En Oncología hay una gran carga de trabajo. Quizá por ello, pacientes que necesitan ser vistos en un mes reciben citas para dentro de dos, tres meses y hasta seis meses.

Ese no es el caso de Henríquez, pues ella insiste hasta obtener lo que necesita.

"Es lo que le recomiendo a todas", dice, "que insistamos, que nos vean el interés de seguir viviendo".L

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