Obama y Romney atentos a poderosa tormenta

Candidatos modificaron agenda. Aun en este punto, ninguna de las partes quería arriesgarse a parecer que pone política por sobre la seguridad

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Con un ojo en el pronóstico del clima, el presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney arrancan en una carrera final de 10 días rumbo a la Casa Blanca.

Una enorme tormenta que se dirige a la costa este de Estados Unidos —y hacia algunos de los estados más disputados— obligó a ambas campañas a ajustar sus calendarios de viaje y a cancelar eventos. Incluso en este punto crítico de la contienda, ninguna de las dos partes quería arriesgarse a dar la apariencia de que pone la política por encima de la seguridad del público.

El presidente continuaba el sábado con un viaje a Nueva Hampshire, mientras que Romney recorría Florida rápidamente.

Un correo electrónico que anunciaba que el mitin del sábado del vicepresidente Joe Biden en Virginia Beach, en la costa de Virginia, había sido cancelado, especificó que el cambio se debe a "un exceso de precaución para asegurar que todos los recursos locales de fuerzas del orden y de manejo de emergencias puedan mantenerse enfocados en asegurar la seguridad de la gente que pudiera recibir el impacto de la tormenta".

Romney canceló un mitin en Virginia Beach que tenía programado para el domingo, y sus asesores dijeron que también sopesaban suspender otros dos eventos en otras partes del estado.

Ninguna de las escalas de campaña de Obama había sido cancelada, pero el mandatario sí hizo algunos ligeros ajustes en su calendario de viaje. La campaña adelantó su partida al domingo por la noche, en lugar del lunes, con el fin de movilizarse antes que la tormenta.

Cuando faltan diez días para las elecciones, Obama y Romney van empatados a nivel nacional, aunque el presidente todavía parece tener más formas de alcanzar los 270 votos del Colegio Electoral necesarios para ganar.

El nominado republicano intenta aprovechar el impulso que lleva y convertir una oleada de entusiasmo en su partido en un triunfo electoral.

"Los debates han cargado enormemente de energía nuestra campaña y al equipo republicano", escribió la campaña de Romney en un correo electrónico para recaudar fondos. "Estamos viendo más y más entusiasmo, y más y más apoyo".

La campaña de Obama continuó con un esfuerzo para animar a la gente a acudir a las urnas, que según sus asesores los tiene al frente o empatados en todos los estados más reñidos. El presidente les advirtió a sus partidarios que el no acudir a votar podría costarle el triunfo.

"En 2000, (Al) Gore vs. (George W.) Bush, 537 votos modificaron la dirección de la historia en una forma profunda y podría ocurrir lo mismo", dijo Obama en una entrevista el viernes con MTV.

Romney dedicaba su atención a Florida el sábado tras pasar gran parte de la semana enfocado en recabar apoyo en Ohio. Aunque ese estado del centro-norte podría ser crucial en las perspectivas de reelección del aspirante republicano, también enfrenta una tremenda presión para llevarse Florida, que ofrece 29 votos del Colegio Electoral, la mayor cantidad en las entidades más reñidas.

Obama ganó Florida por una diferencia de sólo tres puntos porcentuales en 2008 y las encuestas muestran que los candidatos están empatados allí.

El ex gobernador de Massachusetts asistirá el sábado a tres mítines, el primero de ellos en Pensacola, en la parte noroccidental del estado, de tendencia conservadora. Luego acudirá a los suburbios de Orlando antes de concluir su día con un mitin nocturno justo en las afueras de Tampa, donde se llevó a cabo la Convención Nacional Republicana.

En los tres eventos estará acompañado por el senador Marco Rubio, de ascendencia cubana.