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El Bloom registra 93 niños mordidos por perros en el año
El fin de semana atendieron a tres infantes, dos de ellos con lesiones en el cuero cabelludo y el otro en la cara. Los niños están estables
Cristopher, de un año y 11 meses, fue ingresado de emergencia al hospital Bloom la noche del 12 de este mes. El perro de la casa, un rottweiler mezclado con gran danés, lo mordió en la cabeza.
De acuerdo con Enrique Mitjavila, jefe de residentes de cirugía, el paciente tenía una herida de unos siete centímetros de longitud en el cuero cabelludo.
Por los signos que mostraba el infante se pensó en una fractura en el cráneo, pero un examen de imágenes de la cabeza lo descartó.
Mitjavila manifestó que los médicos lavaron la lesión y la suturaron. Además le aplican antibióticos porque las mordidas de perro son propensas a infectarse.
Este tipo de lesiones se considera de gravedad por la zona afectada. "Mientras más cerca de la cabeza está la herida se considera que hay fácil acceso al sistema nervioso central", añadió el cirujano.
Cristopher fue ingresado al servicio de neurocirugía del Bloom. La mordida está cubierta por unas vendas y él se entretiene jugando con el niño de la cama que está a la par.
Su abuelo, Jorge Rivas, recuerda que ese día, la mamá de Cristopher lo bajó para arreglar la cama. El menor aprovechó y se fue a jugar a la sala y a los minutos escucharon el ruido del perro.
"Se deduce que el niño se cayó encima del perro y a raíz de eso lo mordió", comentó Rivas. Añadió que el animal no es bravo.
Pero Cristopher no fue el único niño atendido por esta causa el fin de semana. En la sala de emergencia curaron a dos niños más.
Según el reporte médico, uno tenía una herida en el pómulo derecho y otro en el cuero cabelludo. Ambos fueron dados de alta.
Hasta la primera semana de este mes, el centro infantil registraba la atención de 93 pacientes por esta causa, cinco casos más que el año pasado a la misma fecha.
Mitjavila comentó que generalmente los perros lesionan a los niños cuando están comiendo, porque creen que les quieren robar su alimento.
"El animal puede ser muy fiel a su amo, pero si está comiendo, que no lo molesten porque responde agrediéndolos", añadió el cirujano.
Hasta la semana pasada, el Ministerio de Salud (Minsal) reportaba 2,348 personas mordidas por animales transmisores de rabia.
El grupo más afectado es el de los cinco a los 19 años, pero los adultos mayores también resultan lesionados. En este periodo hubo 2,744.

