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Desorden en el uso del territorio amenaza riqueza natural

La unidad ambiental de la FGR tiene varias denuncias

Sábado, 21 de Julio de 2012

De poco servirá prohibir la venta de huevos de tortuga y liberar miles de neonatos en las playas de El Salvador, si las autoridades no protegen de forma más efectiva los sitios de anidación y forrajeo de esta especie. Así lo advirtieron los biólogos que participaron en el Primer Foro Regional Sobre las Tortugas Carey el 17 de julio en el Museo de Historia Natural de El Salvador (Muhnes).

Ese peligro, la degradación de sitios como Los Cóbanos (Sonsonate), punta Amapala (La Unión) y la bahía de Jiquilisco (Usulután), fue constatado por El Diario de Hoy durante una visita a punta San Juan, la semana pasada.

Cuestionado sobre el impacto que nuevas edificaciones en la zona puede tener en la reproducción de las carey el gerente de Áreas Naturales del MARN, Nelson Arévalo, afirmó: "Habría que ver si, efectivamente, ese caso está dentro de un área natural protegida, lo cual es una actividad no permitida".

El funcionario recordó que la Ley de Áreas Naturales Protegidas establece que la instalación de nueva infraestructura, sea rústica o no, está prohibida. "Incluso nosotros, como ministerio encargado de gestionar esas áreas, tampoco hacemos infraestructura sin antes haber evaluado lo que es posible hacer", advirtió.

El Diario de Hoy visitó las oficinas del CNR en San Salvado para indagar si en punta San Juan se han realizado transferencias de propiedades recientemente. Pues los habitantes del lugar aseguran que quienes han construido restaurantes y alojamientos para turistas en la playa donde suelen anidar tortugas carey son nuevos propietarios.

Sin embargo, el personal en Catastro del CNR en San Salvador explicó que la información sobre el departamento de Usulután está actualizada hasta 2004.

Para saber si ese terreno ha sido objeto de una transferencia recientemente, sería necesario contar con las coordenadas exactas del lugar, pero no se pudo obtenerlas.

Lo que está claro, es que las nuevas edificaciones, las cuales incluso cuentan con iluminación similar al alumbrado público de zonas urbanas, están en áreas de la playa donde se han registrado anidaciones de carey.

Pero no solo en punta San Juan se dan este tipo de casos. Arévalo aseguró que en la zona conocida como La Casona, islote El Barco, del municipio de San Dionisio, siempre en la bahía de Jiquilisco, hay otro caso que ya ha sido indagado por la Fiscalía General de la República.

Ahí "un ciudadano" ha colocado un cerco en la zona de playa, lo que, en palabras de Arévalo, "está causando un daño ambiental porque ese es un sitio de anidación de tortuga". Ante denuncias de pescadores artesanales y lugareños, el MARN hizo una inspección de campo, verificó que el cerco está unos metros adentro de la zona de playa y constató que las hileras de alambre de púas están a unos 25 centímetros del suelo. Eso, según el gerente de Área Naturales, impedirá el paso de cualquier tortuga.

"Esto nos ha llevado a pensar que urge la puesta en marcha, lo más pronto posible, de los tribunales ambientales. Que son productos de una modificación reciente a la Ley de Medio Ambiente", dijo.

Mientras esas instancias pasan del papel a la realidad, la degradación de los sitios donde anida la carey continúa. Por ello, los biólogos y especialistas en conservación de la carey insisten en la necesidad de contar con declaratorias de protección más específica para los sitios donde estas anidan. Jeffrey A. Seminoff, experto en la biología y ecología de las tortugas marinas y su hábitat del NOAA, considera que "es importante entender la situación actual de la tortuga carey para planificar y justificar la inversión" en actividades de conservación.

Los ojos del mundo científico están puestos sobre El Salvador, pues desde 2008 está claro que es "el lugar más importante de anidación (de la carey) en el Pacífico Oriental", recordó.

En el país han sido marcadas con GPS nueve carey, contando las tres marcadas el miércoles pasado. Las investigaciones previas, han demostrado que el 98% de la vida de esta especie se desarrolla en la bahía de Jiquilisco, "lo que resulta un paradigma nuevo de historia natural", según Alexander Gaos, director ejecutivo de ICAPO.

"Tenemos una superoportunidad en la bahía... Pero si desaparece la bahía... desaparece la tortuga carey en el Pacífico Oriental", advirtió. Por ello cree que "se debería declarar como refugio".—EDH