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Tiburones en peligro por la sobrepesca
La captura de especímenes juveniles está reduciendo las poblaciones de las 11 especies que visitan el país. Costa Rica y Honduras se han unido para ingresar al CITES al tiburón martillo; El Salvador aún no define su postura.
El negocio de la aleta de tiburón
Aunque la sopa de aleta de tiburón no es tan comercial en El Salvador, las exportaciones de este producto han incrementado a los países asiáticos en donde el consumo del caldo es cuestión cultural.
Ver en Media Center >La población de tiburones en aguas marinas salvadoreñas está en peligro. El alto precio de sus aletas los ha convertido en codiciadas presas para muchos pescadores. Esto, pese a que Centroamérica se ha unido para regular el aleteo, o captura de tiburones para obtener sus aletas, y organizar la pesca regional de estos cetáceos.
El 1 de enero de 2012 entró vigencia el Reglamento OSP-05-11 para prohibir la práctica del aleteo de tiburón en los países que conforman el Sistema integración Centroamericano (SICA).
Uno de los puntos medulares de este reglamento es que los pescadores deben desembarcar los tiburones con la aleta adherida. El aleteo consiste en cortar las aletas y arrojar al mar el resto del tiburón.
Y aunque el director de Cendepesca, Alejandro Flores, asegura que "no se hace aleteo en el país, porque precisamente en el mercado local la aleta no tiene ningún valor", la realidad es otra, según revelan los registros de exportación de El Salvador .
La aleta de tiburón es el subproducto por el cual varios pescadores se internan hasta 72 horas en el mar; se endeudan con préstamos de hasta $1,000 para costear los viajes; y continúan en este negocio que hace ricos a exportadores y restaurantes en donde se vende la sopa de aleta de tiburón.
Para Enriqueta Ramírez, de la ONG VivaAzul El Salvador, la regulación del aleteo es un buen paso regional, "pero falta ir más allá y realmente implementar una diferenciación de pesca por tallas, para frenar este impacto que se está teniendo en las poblaciones de tiburones a nivel nacional".
El tiburón es el depredador tope en la cadena alimenticia marina. Entre las características biológicas de estos peces están: lento crecimiento, maduración sexual tardía y baja fecundidad. Por lo que la protección de estás especies debería de ser prioritaria para cada nación.
"Uno de los problemas complicados, es cuando las instituciones no tienen la capacidad de poner controles en los distintos lugares de desembarque. Ahí, estamos haciendo un proyecto para apoyar a las instituciones", explica Mario González, director regional de la Organización del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo Centroamericano, Ospesca.
La preocupación se extiende hasta los pescadores artesanales, que con el paso del tiempo han tenido que viajar más millas náuticas para llegar hasta los tiburones. "Antes a las 40 millas ya encontrábamos tiburones, hoy debemos ir de 90 hasta 150 millas para agarrarlos", cuenta Erick Mazariego, de la cooperativa Apectamar, en Acajutla.
Suben costos para artesanos
Para realizar estos recorridos los pescadores gastan alrededor de $500 en gasolina.
Es precisamente el incremento de costos de la pesca artesanal de tiburón lo que ha hecho que cooperativas como Apectamar, que nacieron por la pesca de tiburones, hayan cambiado a la pesca de dorado y pargo, entre otras especies. "Producto hay, porque si usted ve, los barcos chinos y ticos pescan en nuestras aguas", agrega Mazariego.
Al quedarse más cerca los pescadores, se vuelven más vulnerables los tiburones juveniles, ya que viven en las bocanas, en donde se les atrapa sin mayor problema.
"A veces nosotros agarramos el pescado que está en proceso de cría. La Charruda (tiburón martillo) viene a dejar su cría a la costa y en ese momento lo agarramos. Lastimosamente así es", expresa Mazariego.
El técnico pesquero de Cendepesca Salvador Siu explica que uno de los objetivos a corto plazo del plan de manejo regional es que cada país del SICA presente las medidas para aquellas especies de tiburones que se capturan como neonatos.
Mientras que, en el país, "se van a establecer las tallas mínimas, pero actualmente se está en fase de estudio. Porque son varias artes de pesca, varias pesquerías y muchas comunidades de pescadores las que se benefician del tiburón. Entonces, hay que hacer un manejo integrado, que no solo vele por la especie, sino también de la economía del pescador", sostiene Siu.
González opina que hay que apostar más por la conciencia de la gente, "a la ética de la gente, de contribuir a que no haya una pesca irresponsable, porque aunque haya muchos controles, muchas leyes, si la actitud de la gente no cambia, siempre tendremos este problema", añade.
El aleteo, la sobrepesca y la captura de juveniles han llevado a varias especies a ser catalogadas en peligro de extinción. Por ejemplo, el tiburón martillo o Charruda, como se conoce a nivel local, fue agregado en 2008 a la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En la lista también están el tiburón tigre, toro, mako, blanco y canasta.
Esta semana los gobiernos de Costa Rica y Honduras solicitaron que se incluya a los martillo en el Apéndice III de la Convención de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). En el país aún no se tiene claro el apoyo a esta iniciativa, como lo expresa el director de Cendepesca "hasta el momento no se puede definir la posición de país. Posteriormente tendremos claro lo que técnicamente le conviene a El Salvador, tras evaluar el recurso, el impacto social y económico de la propuesta".
Mientras tanto, las exportaciones de aleta, para hacer la sopa más cara del mundo, seguirán activas.
En cuanto a las propiedades alimenticias de este caldo, Salvador Siu agrega que "una sopa de vegetales tiene más vitaminas y minerales. Es más, hay un estudio científico de la Universidad de Miami, Florida, que encontró en la aleta de tiburón altas concentraciones de BMAA, una neurotoxina que está relacionada con el Alzheimer y la enfermedad de Lou Gehrig".
Los ambientalistas sugieren que mientras no haya una política integral para el manejo de las 11 especies de tiburones que visitan el país, lo mejor sería que las autoridades de pesca en el país activen vedas y controles más estrictos que eviten la captura de especímenes juveniles. Acciones que a la vez deben replicase en otras especies importantes.

