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San Salvador estrena ordenanza con multas de hasta 1,700 dólares

La normativa está vigente desde el 1 de abril pasado

Susana Joma nacional@eldiariodehoy.com Sábado, 7 de Abril de 2012

Desde el pasado 1 de abril está vigente la Ordenanza para la Convivencia Ciudadana de San Salvador, bajo la cual el ciudadano está expuesto a sanciones económicas de hasta 1,700 dólares si muestra mal comportamiento en lugares públicos, si genera problemas al medio ambiente, si comete excesos en cuanto a la tenencia de animales y si interrumpe la paz pública.

El coronel Gilbert Cáceres, director del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) de la capital, explicó ayer que la ordenanza contempla infracciones leves, que van de 10 a 50 dólares; sanciones graves, que van de los 51 a los 900 dólares, y muy graves, que están entre los 901 y los 1,700 dólares, dependiendo de si es la primera vez o reincidencia de las personas.

Entre los malos comportamientos sujetos a sanciones leves está el hacer necesidades fisiológicas en lugares no autorizados.

Mientras, en la categoría de graves entra el consumo de bebidas alcohólicas en lugares no autorizados, ofrecer servicios sexuales en sitios públicos, tolerar o inducir a niños y adolescentes a tomar bebidas alcohólicas, abandonar vehículos en la vía pública y mostrar material pornográfico en la calle.

Entre las infracciones muy graves se cuenta la venta o suministro de bebidas alcohólicas en lugares no autorizados, las máquinas de juegos electrónicos, así como el comercializarlos sin permiso.

De acuerdo a lo expresado por Cáceres, esta ordenanza deja sin efecto la llamada Ordenanza Contravencional del Municipio de San Salvador, que tenía 23 contravenciones.

El director del CAM dijo que la nueva normativa contempla, dentro de lo relativo a la contaminación del medio ambiente, el tema del ruido, el cual ha venido siendo abordado mediante la Ordenanza Reguladora de la Contaminación Ambiental por Emisión de Ruidos en el Municipio de San Salvador. Pero aclaró que ésta última no desaparece.

"En la Ordenanza de Convivencia se determina la sanción, pero el procedimiento (que tenemos que seguir para inspeccionar lugares) está en la Ordenanza Reguladora de la Contaminación Ambiental por Emisión de Ruidos", detalló Cáceres.

Quienes sobrepasen los niveles de ruido establecidos para las zonas industrial, residencial y lugares mixtos (industrial y residencial) incurrirán en acciones graves y a la luz de la nueva ordenanza tendrán que pagar entre 51 y 900 dólares. En este último caso, si es reincidencia. Antes la sanción aplicada oscilaba entre los 51 y 300 dólares.

El funcionario de la comuna capitalina agregó que cuando cae una denuncia ciudadana por exceso de ruido proceden a realizar una inspección.

"De inmediato la Unidad de Sonometría va con el sonómetro (aparato que mide los decibeles) a revisar cómo está el sonido y determinar si se pasa de los decibeles permitidos", precisó.

Entre las seis de la mañana y las diez de la noche los decibeles permitidos en las zona habitacionales, hospitalarias, educativas e institucionales, son de 55; pero entre las 10:00 de la noche y las 6:00 de la mañana, cuando es más silencioso, sólo se permiten 45 decibeles.

En la zona industrial y comercial se permiten hasta 75 decibles (entre las 6:00 de la mañana y 10:00 de la noche). Mientras, de 10:00 de la noche a 6:00 de la mañana son de 70.

Las áreas que combinan industria y viviendas los decibeles autorizados son 70 en general. Si sobrepasan esos parámetros se aplica sanción de acuerdo a la nueva ordenanza, ya sea si es primera vez o reincidente.

"Si hay bastantes denuncias (acumuladas) y se le aplicaron todas las multas y siguen sin atender puede llegarse a cerrar el negocio o decomisar la fuente de ruido", añadió.

Al consultarle por qué en algunas oportunidades cuando los ciudadanos denuncian los ruidos no se sanciona, Cáceres manifestó que eso ocurre porque cuando han llegado y medido el ruido con el sonómetro este no sobrepasa los decibeles permitidos.

Aseguró que en ese caso lo que hacen es pedir al ciudadano que baje el volumen, porque afecta el campo de convivencia.

El coronel acotó que los problemas más comunes son la invasión de espacios públicos y orinar o defecar en la calle, pero en la noche lo más recurrente es la contaminación por el ruido. Frente a ello hay mucha expectativa de que esto ayude, entre otras cosas, a que haya mejor convivencia ciudadana y a evitar riñas que deriven en delitos.

También hizo notar que hay mil agentes que fueron capacitados para aplicar la nueva ordenanza y recordó que las personas pueden reportar todo este tipo de problemas al teléfono 2511 -6125.