Baja calificación por deudas en educación y economía

El país retrocedió en dos variables que el PNUD usa para calcular el desarrollo humano

Dos indicadores, los años promedio de escolaridad y el Ingreso Nacional Bruto per cápita (INB) son la causa de que El Salvador haya caído 15 casillas en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) 2011, pasando de tener un índice de 0.659 al actual de 0.674.

Según los autores del Informe "Sostenibilidad y Equidad: Un mejor futuro para todos", para calcular el IDH se toman en cuenta tres componentes: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno. Cada uno de estos componentes es cuantificado mediante indicadores.

El indicador de vida larga es la esperanza de vida al nacer. En este punto, El Salvador pasó de 72 años a 72.2.

Los indicadores de educación son los años promedio de escolaridad y los años esperados de escolarización. En cuanto el primer indicador, tuvo un tropiezo: pasó de 7.7 a 7.5 años. Mientras que en los años esperados de escolaridad no hubo variación, pues este indicador se mantuvo en 12.1 años.

El indicador de nivel de vida digno es el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita (Paridad de Poder Adquisitivo en dólares americanos). Este fue otro indicador con el que el país dio un paso en falso. Pues pasó de 6,498 a 5,925.

Cada uno de los indicadores mencionados es sometido a una ecuación para obtener el índice del componente. Los tres índices, sometidos a la ecuación correspondiente, dan como resultado el Índice de Desarrollo Humano. El Salvador tuvo un traspié en los indicadores que sirven para calcular los índices de los componentes de Educación y Nivel de vida digno.

La diferencia en cuanto a este último componente podría radicar en el hecho de que en el Informe de Desarrollo Humano 2010 se calculó en base a la Paridad de Poder Adquisitivo (PPA) de 2008. Mientras que en el Informe de este año se utilizó la PPA de 2005.

No obstante, el documento reconoce que "la distribución del ingreso ha empeorado en la mayoría de países". Luego se afirma que América Latina aún es la región más desigual en materia de ingresos. Esto, a pesar de que Brasil y Chile han conseguido reducir sus brechas internas.

La región también tiene que sentirse orgullosa, pero a costa de las deficiencias de otros. La de escolaridad en América Latina es más equitativa que en África Subsahariana o en el Asia Meridional.

Otros aspectos

Si el IDH obtenido por El Salvador es ajustado con base en la desigualdad, el país retrocede 11 casillas más en la clasificación. Quienes se quieran consolar con que otros estén peor, no deben dejar pasar el hecho de que Estados Unidos cae 19 posiciones si su IDH es ajustado por desigualdad; Chile 11; Argentina 13; y México 15.

Además de este indicador compuesto, el informe del PNUD presenta otros dos: el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) y el Índice de Desigualdad de Género (IDG).

Por falta de datos, el IPM no se calculó para: El Salvador, Polonia, Lituania, Chile, Rumania, Seychelles , Bulgaria, Panamá, Malasia, Costa Rica, Venezuela, Jamaica, Irán, Fiji, Botswana, Cabo Verde, Afganistán, Guinea-Bissau.

En el cuadro donde se presentan los IPM del resto de naciones, solo se recuerda que, según datos del periodo 2000-2009, cinco de cada 100 salvadoreños viven con $1.25 al día y 38 de cada 100 son pobres.

En cuando al Índice de Desigualdad de Género, El Salvador se ubica en la casilla 93 con un valor de 0.487.

Noruega, que ocupa la primera casilla en el IDH, se ubica aquí en la sexta, con un valor de 0.075.

Mientras en Noruega la tasa de fecundidad adolescente promedio para el periodo 2010-1015 es de nueve; en El Salvador es de 82.7. Y mientras en el primer país, de cada 100 escaños en el parlamento, 39.6 son ocupados por mujeres; en El Salvador la cifra baja a 19.

El peligros de retroceder

"La falta de acción contra el cambio climático y la destrucción de los hábitats naturales ponen en peligro los adelantos en materia de salud e ingresos en los países en desarrollo". Esa es una de las advertencias lanzadas desde el PNUD en el marco del lanzamiento del Informe de Desarrollo Humano 2011. El documento trata de demostrar el vínculo que existen entre la desigualdad de género y de ingresos y el deterioro medioambiental.

Mientras la comunidad internacional se prepara para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, que se celebrará en junio de 2012 en Río de Janeiro, el Informe subraya que "la sostenibilidad es un tema de justicia social, tanto para nuestra generación como para las venideras".

En el prólogo del documento, la Administradora del PNUD, Helen Clark, advierte que el financiamiento para el desarrollo "tendrá que aumentar exponencialmente".

Clark señala, líneas abajo, que "lo que hoy se gasta en fuentes de energía con bajas emisiones de carbono "es apenas el 1.6 % de la estimación más baja de las necesidad en este ámbito". Lo destinado para adaptación y mitigación del cambio climático ronda el 11 % de los requerimientos estimados, afirma.

"Para reducir la brecha financiera se requieren ideas innovadoras, que es precisamente lo que aporta este Informe", concluye.

El Salvador puede tomarse en serio el Informe y sus sugerencias, y poner sus barbas en remojo. Pero también puede ignorar su contenido, desestimarlo y continuar retrocediendo.

Utilizamos cookies propias y de terceros para optimizar el rendimiento, mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que acepta el uso de cookies. Más información.