El Salvador retrocede en lucha contra la pobreza, según estudio

Informe de Desarrollo Humano del PNUD ubica al país en la casilla 105; antes ocupaba la casilla 90. Hay un retroceso.

Los desastres naturales, como el ocurrido recientemente por las lluvias, afectan a los mas vulnerables.elsalvador.com

La deforestación, la contaminación y el cambio climático, entre otros riesgos ambientales, le pasan factura a los países de Desarrollo Humano Bajo y Medio.

Entre los segundos sigue figurando El Salvador, a pesar de haber caído de la casilla 90 a la 105 en la clasificación de países según el Índice de Desarrollo Humano (IDH) contenido en el Informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), cuyo contenido estuvo bajo embargo internacional hasta hoy a las 5:00 de la mañana.

A pesar de ello, la oficina PNUD en El Salvador lo lanzará hasta el 15 de noviembre, por lo que sus representantes locales podrán dar declaraciones a los medios en torno al documento "en fechas cercanas a la presentación en El Salvador", informó su oficina de prensa.

En la clasificación de 187 países y territorios, Noruega, Australia y los Países Bajos ocupan los primeros lugares del mundo en IDH.

En contraste, la República Democrática del Congo, Nigeria y Burundi están en los últimos lugares.

Hace un año, El Salvador, cuando ocupaba la casilla 90, era superado por China y República Dominicana, que ocupaban las casillas 89 y 88 respectivamente.

Ahora, entre China, en la casilla 101, y El Salvador, en la 105, figuran Turkmenistán, en la 102; Tailandia, en la 103, y Surinam en la 104. Estos dos últimos eran superados por El Salvador el año pasado, pues se ubicaban en las casillas 92 y 94, respectivamente.

El resto de países de Centroamérica también experimentó un retroceso en el IDH. En el Informe 2010, Costa Rica ocupó 62; Honduras la 106, Nicaragua, la 115, y Guatemala la 116. Este año, Costa Rica pasó a la 69; Honduras a la 121, Nicaragua a la 129 y Guatemala a la 131.

A pesar de haber retrocedido siete casillas, Costa Rica sigue siendo el único país de Centroamérica entre los países de Desarrollo Humano Alto. El resto permanece entre los países de Desarrollo Humano Medio.

Uno adelante, dos atrás

La deforestación es identificada como uno de los problemas ambientales que amenazan los avances que los países en desarrollo pueden haber obtenido en los últimos años. "Si bien con frecuencia se ha vinculado la deforestación con el desarrollo, las tendencias hoy la asocian más bien con el subdesarrollo", señala el documento.

Al respecto apuntan que los países con IDH muy alto y bajo tienen porcentaje promedio de bosques similares, los cuales oscilan entre el 28 y el 29 por ciento. Ese porcentaje es menor en los países con IDH medio, como El Salvador, donde ronda el 23%.

El mismo informe señala: "Siete países en desarrollo (Bhután, China, Costa Rica, Chile, El Salvador, India y Vietnam) han evolucionado de la deforestación a la reforestación gracias al apoyo de programas nacionales e internacionales". A pesar de ello afirman que hay evidencias de que "algunos de estos países en la práctica han trasladado la deforestación a otros países en desarrollo, ya que por cada 100 hectáreas de forestación importan el equivalente a 74 hectáreas de productos de madera".

En sus notas al pie de página, el informe hace referencia a una investigación de Meyfroidt, Rudel y Lambin publicada en 2010 donde "se informa que Bhután y El Salvador han utilizado más tierra en el extranjero que la que han reforestado al interior de sus fronteras".

El informe del PNUD señala que los países de América Latina y el Caribe llevan varios años reduciendo las desigualdades en los ingresos y han tomado medidas para enfrentar la deforestación y otras amenazas ambientales "que podrían detener el ritmo de los avances en desarrollo humano en la región".

A pesar del progreso regional en materia de desarrollo se advierte que "la rápida deforestación y otras amenazas ambientales podrían eclipsar los logros regionales y obstruir los avances".

Por ello, desde el documento se hace un llamado a tomar medidas calificadas como "audaces", tanto dentro de los países como a nivel internacional. Esto con el objetivo de enfrentar los desafíos que plantea el clima, como el aumento del nivel del mar que, indican, afectará intensamente las islas caribeñas y las zonas costeras continentales. Nuestro país es un ejemplo de que esa amenaza ha empezado a realizarse.

El documento del PNUD subraya que "la deforestación ha disminuido su avance en América Latina y el Caribe y si bien algunos países de la región siguen explotando sus reservas forestales a un ritmo insostenible", las pérdidas ocasionadas por ello llegan a casi un millón de kilómetros cuadrados de bosques entre 1990 y 2010.

No obstante, también hay avances. El documento identifica una reversión a partir de 2005. Esto a raíz de una serie de medidas destinadas a combatir la deforestación en el Amazonas brasileño. Al concluir 2009, la tasa anual de tala en esa zona había disminuido en 70%. El PNUD señala que lo anterior contrasta con las enormes pérdidas de cubierta forestal en gran parte de América Central vinculadas con la fuerte dependencia de la leña y el carbón para cocinar.

"A largo plazo, la deforestación y la sobreexplotación de la tierra y los cursos de agua pueden amenazar los medios de vida, la disponibilidad de agua dulce y los recursos renovables esenciales, como la pesca". Pero también hay puntos positivos, como el hecho de que entre los habitantes de América Latina y el Caribe hay un alto porcentaje que es consciente de los riesgos que representa el cambio climático.

El informe cita encuestas de opinión que muestran que el 95% de los entrevistados cree que el calentamiento global es una amenaza ambiental grave, en comparación con el promedio mundial de 68%.

El Informe de 2011 analiza otros posibles desafíos ecológicos que enfrenta la región.

Uno de ellos es la disminución en las poblaciones de peces. Este fenómeno "tendrá repercusiones graves en la dieta de los habitantes insulares y continentales", apuntan. También afectará a la pesca recreacional y el buceo, grandes fuentes de empleo e ingresos en la industria regional del turismo.

El cambio climático trae consigo varios fenómenos: el aumento del nivel del mar, la reducción de las precipitaciones, el aumento de las temperaturas y el desencadenamiento de fenómenos climáticos más destructivos en una zona propensa a los huracanes.

El Informe prevé que un aumento de 50 centímetros en el nivel de mar durante los próximos 40 años podría inundar las zonas costeras de 31 naciones de América Latina y el Caribe.

Oportunidades

América Latina y el Caribe también tienen un gran potencial de energía renovable aún sin explotar, sobre todo solar y eólica, destaca el Informe. Los combustibles alternativos ya suministran casi la tercera parte de la energía primaria en la región, donde Brasil sobresale como el principal productor mundial del etanol.

El Informe indica que si bien América Latina sigue siendo la región con los niveles más altos de desigualdad de ingresos, las brechas nacionales en la distribución se han ido acortando en los últimos años, en especial en Argentina, Brasil, Honduras, México y Perú.

En contraste con sus resultados en la equidad de ingresos, la región ha avanzado en materia de acceso a servicios de educación y salud. En este sentido ocupa el primer lugar entre las regiones en desarrollo en cuanto a gasto público en educación, 7,7% del PIB, y muchos países se están acercando al 100% de matriculación en el nivel primario y secundario.

Sin embargo aun existen brechas: Haití tiene una tasa de pobreza "multidimensional" que supera en más del doble a la de Guatemala y en casi el triple a la de Nicaragua y Honduras, las otras tres naciones de la región que siguen a Haití como las de peor desempeño en el IDH.

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