El chichipince ya tiene el visto bueno de los científicos locales

b Definieron que es inocuo, no hay respuesta tóxica

Un equipo de seis investigadores de la Universidad de El Salvador (UES), entre los que destacan botánicos, farmacéuticos, biólogos y patólogos, lograron establecer que la planta del chichipince, conocida con el nombre científico de Hamelia Patens, no tiene efectos secundarios tóxicos en el organismo.

El chichipince, planta que crece en casi cualquier parte del territorio salvadoreño, es utilizado como una medicina alternativa para tratar varias afecciones externas e internas: llagas, heridas e infecciones de la piel, pie de atleta, torceduras, dolores menstruales, amigdalitis, diabetes y cólicos intestinales.

El doctor en Química orgánica Marvin José Núñez expresó que la investigación que buscaba definir la toxicidad de esta especie inició en 2009 y finalizó en el presente año.

Así los investigadores se dieron a la tarea de colectar la especie en una zona donde la planta es abundante: el cantón El Jocotal, jurisdicción de Coatepeque, Santa Ana.

Después de someterla a un proceso de secado, la molieron y procedieron a la extracción de los compuestos químicos, entre los que están flavonoides, esteroles y alcaloides indólicos. Son estos últimos los que hacen que la planta sea amarga.

"Se extrajo un compuesto etanólico. Luego se hicieron dosis solubles que se suministraron vía oral a ratones experimentales", detalló el joven investigador. La dosis más alta que se aplicó a los roedores fue dos mil miligramos por miligramo de peso.

Además, de los ratones experimentales hubo otro grupo que sirvió como control y sólo le dieron agua destilada. Hubo un tercer grupo centinela al que los investigadores dejaron vivir un mes más para constatar los efectos en sus órganos.

En esta investigación se invirtieron 20 mil dólares.

Miguel Moreno, el biólogo especializado en productos naturales que llevó la investigación en el laboratorio de Experimentación Animal de Censalud, manifestó que las pruebas se realizaron bajo los parámetros que establecen las normativas internacionales para la investigación (EPAS) y la OECDE.

Al grupo experimental de ratones le suministraron la dosis durante 28 días y fueron supervisados todos los días para identificar posibles cambios en su cuerpo. Al final del periodo se les practicaron pruebas de sangre para el conteo de glóbulos rojos y blancos. Moreno también hizo exámenes para establecer la química sanguínea que tenían los animales y ver si había daño orgánico.

Como parte de la investigación, los ratones vigilantes fueron sacrificados, con el objetivo de realizarles la necropsia. El patólogo Raúl Madrid realizó los exámenes de los órganos internos.

"El proyecto se enmarca dentro de la estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para introducir la medicina natural en el sistema de salud público", agregó el biólogo Miguel Moreno.

De acuerdo a sus palabras, hasta la fecha no había respaldo científico sobre el uso etnobotánico del chichipince o Hamelia Patens.

"Eso se ha tratado de hacer (dar el respaldo) y por otra parte intentar validar el efecto farmacológico", precisó el investigador. "Con los datos que se tiene se puede decir que el chichipince es inocuo, no hay respuesta toxicológica", agregó el biólogo tras detallar que al cierre de la investigación se producirá una discusión científica y los investigadores determinarán hasta dónde le dan importancia a esos resultados.

Se tiene previsto investigar algunos de los usos del chichipince que aún no han sido validados. El doctor Marvin José Nuñez explicó que en la UES se investigarán otras plantas: el pito y la juanilama.

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