Francisco exhorta a los líderes recurrir al diálogo

Aunque el cansancio de una ajetreada semana invadió por momentos el rostro del papa en le Vigilia en Copacabana, en su mensaje alentó a los jóvenes a que, motivados por los valores del evangelio, sigan superando la apatía y ofreciendo una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y políticas. Foto EDH / EFELos peregrinos iban con alegría cantando alabanzas, aplaudiendo y haciendo sentir su fervor. Foto EDH / EUNICE rojas. Por la noche los jóvenes realizaron diversas presentaciones al inicio de la vigilia en Copacabana. Foto / AP Peregrinos sostienen la cruz de cuatro metros, icono de la Jornada Mundial de la Juventud. Foto EDH / EFE La Prueba es requisito de graduación. Los que no alcanzan nota mínima de seis tienen que volverla a realizar. Foto EDH / archivo Más de dos millones de peregrinos de 190 países, según las televisoras brasileñas, llegaron a presenciar la vigilia con el Santo Padre en Copacabana. Foto /AP

El Papa Francisco exhortó anoche a los líderes políticos a recurrir al diálogo por encima de la indiferencia egoísta y la protesta violenta para solucionar los problemas y responder a los gritos que todavía hoy en el mundo piden justicia, durante su visita en el Teatro Municipal de Río de Janeiro (Brasil).

"Entre la indiferencia egoísta y la protesta violenta, siempre hay una opción posible: el diálogo. El diálogo entre las generaciones, el diálogo con el pueblo, la capacidad de dar y recibir, permaneciendo abiertos a la verdad", afirmó el Pontífice.

Francisco insistió que además del humanismo integral que respete la cultura original y la responsabilidad solidaria, es necesario para afrontar el presente mediante el diálogo, "el diálogo constructivo".

Francisco reiteró: "Hoy, o se apuesta por la cultura del encuentro, o todos pierden; seguir la vía correcta hace el camino fecundo y seguro".

El Pontífice aseguró que un país crece cuando sus diversas riquezas culturales dialogan de manera constructiva: la cultura popular, universitaria, juvenil, la cultura artística y tecnológica, la cultura económica, de la familia y de los medios de comunicación.

El Papa se mostró convencido de que el único modo de que una persona, una familia, una sociedad, crezca, la única manera de que la vida de los pueblos avance, es la "cultura del encuentro".

Francisco llamó al Estado a respetar la presencia religiosa en el ámbito público y destacó el aporte que las grandes tradiciones religiosas a la convivencia democrática.

El Papa Francisco defendió también la conservación de la Amazonia y el medio ambiente y exhortó a tratar la selva como un jardín.

El Pontífice también estrechó las manos de indígenas que dijeron provenir de una tribu que ha estado combatiendo a hacendados y granjeros que intentan invadir sus tierras en el estado Bahía, en el noreste del país.

Un indígena, Ubirai Matos, le colocó un colorido tocado de plumas en la cabeza.

Mientras tanto en la moderna Catedral Metropolitana de Río de Janeiro, Bergoglio se reunió con un millar de obispos de las Américas, a quienes mandó a salir de las parroquias y tener coraje para difundir el Evangelio.

Al pedirles tener coraje para llevar el Evangelio a los jóvenes, Francisco instruyó a los prelados a educar a los jóvenes "a salir, a ponerse en marcha, a ser callejeros de la fe".

"No podemos permanecer encerrados en la parroquia, en nuestras comunidades, cuando hay tanta gente esperando el evangelio", le dijo a los religiosos.

"Jóvenes, sean cristianos al cien por cien"

Uno de los momentos más esperados fue anoche con la vigilia en la playa de Copacabana a la que asistieron más de dos millones de jóvenes.

Era un mar de peregrinos que escucharon el mensaje del Santo Padre, quien exhortó a los jóvenes a ser "cristianos al cien por cien y no almidonados, de fachada, sino auténticos". Les aseguró que Jesús ofrece "¡algo más grande que la Copa del Mundo!, la posibilidad de una vida fecunda y feliz".

Al hablar desde la tarima, el Pontífice utilizó diversas metáforas para explicar a los jóvenes qué significa ser misioneros de la Iglesia, y para ello usó tres imágenes: la de un campo donde se siembran semillas que crecen en buena tierra, o uno de entrenamiento deportivo donde se practica para estar "en buena forma" y enfrentar sin miedo las situaciones de la vida, o una cantera de la que se extraen las piedras para hacer una edificación.

"No se olviden", dijo el Papa Francisco a la multitud apiñada tanto a lo largo de la avenida que bordea la playa como sobre la misma arena. "Ustedes son el campo de fe. Ustedes son los atletas de Cristo. Ustedes son los constructores de una Iglesia bella y de un mundo mejor", añadió el santo padre al hablar en la vigilia, el penúltimo acto de la Jornada Mundial de la Juventud, que cierra el domingo.

Jesús ofrece "un futuro con él que no tendrá fin allá en la vida eterna", añadió el pontífice ante la multitud, mayoritariamente de latinoamericanos.

"A la mayoría de ustedes les gusta el deporte. Aquí en Brasil, como en otros países, el fútbol es una pasión nacional. Ahora bien, ¿qué hace un jugador cuando es convocado para jugar en su equipo? ¡Tiene que entrenarse y entrenarse mucho! También es así nuestra vida de discípulos", destacó Francisco.

El Papa Francisco alentó también a los jóvenes a ser los protagonistas de los cambios sociales y les animó a que "no balconeen" la vida (observar los acontecimientos sin participar), sino que se metan en ella.

"Por favor, no dejen que otros sean los protagonistas de los cambios, ustedes son los protagonistas del futuro", dijo Francisco ante más de dos millones de jóvenes que llegaron con mucha expectativas a este primer encuentro con el sucesor de Pedro y del que han salido fortalecidos.

Entre gritos y aplausos y fanfarrias al dirigirse a los jóvenes en Santo Padre también invitó a los jóvenes a afrontar sin miedo todas las situaciones de la vida, dando testimonio de su fe, a través del diálogo con él: la oración, que es el coloquio cotidiano con Dios.

"Jesús nos pide que edifiquemos su Iglesia; y no como una pequeña capilla donde sólo cabe un grupito de personas. Nos pide que su Iglesia sea tan grande que pueda alojar a toda la humanidad, que sea la casa de todos".

Durante esta vigilia también hubo diversas presentaciones y pudo sentirse esa alegría de los jóvenes mientras en Santo Padre compartía su mensaje. Testimonios de jóvenes y representaciones, cantos y más se llevaron a cabo en esta multitudinaria vigilia en la playa.

Hoy el Papa argentino presidirá una misa para despedir esta XXVIII Jornada que ha llevado a millones de jóvenes ser misioneros y discípulos de Dios.