Obama pide al Congreso aprobar reforma migratoria

Aunque advirtió de que los adversarios de la ley tratarán de "inyectar temor" en el debate

El presidente Barack Obama habla en apoyo del proyecto de ley de reforma migratoria bipartidista del Senado de EE.UU. Foto/ Reuters

El presidente Barack Obama exhortó el martes a los integrantes del Congreso a apoyar el proyecto de ley de reforma migratoria que debatirá el Senado y les pidió no caer en tecnicismos burocráticos que obstaculicen la que llamó "la mejor oportunidad en años" de actualizar el sistema migratorio estadounidense.

"No hay ninguna razón de peso para acudir a tecnicismos burocráticos o al obstruccionismo para bloquear la mejor oportunidad que hemos tenido en años", dijo el mandatario durante un discurso que pronunció en la Casa Blanca horas antes de que el Senado empiece a debatir un proyecto de ley redactado por un grupo bipartidista de ocho senadores.

Agregó que "si usted piensa que un sistema (migratorio) disfuncional es lo que mejor que Estados Unidos puede alcanzar, supongo que tendría sentido intentar bloquearlo". Obama estaba acompañado por representantes de cuerpos de seguridad, empresarios, sindicalistas, religiosos y funcionarios electos de ambos partidos.

"Pero si usted es serio y sincero sobre arreglar el sistema disfuncional, éste es el vehículo para hacerlo. Y éste es el momento para hacerlo", agregó. "No hay ninguna razón que impida al Congreso terminar esto antes de que termine el verano".

El presidente de la cámara baja, el republicano por Ohio John Boehner, expresó el martes antes de la alocución de Obama su optimismo de que el Congreso apruebe este año la reforma migratoria.

"Creo que antes de fin de año podríamos tener un proyecto de ley", dijo Boehner durante una entrevista concedida a la televisora ABC.

Mientras el Senado se apresta a debatir un proyecto de ley integral, un grupo bipartidista de siete representantes en la cámara baja -controlada por republicanos- aún no ha presentado su versión de una reforma integral pese a que negocia de manera interrumpida desde 2009 a puertas cerradas.

Pero Boehner afirmó que la expectativa es que "tengamos una versión final, que salga de la comisión de asuntos jurídicos, a finales de junio. Creo que es importante que la cámara baja produzca su versión en este tema. Y espero que la versión de la cámara baja estará a la derecha de donde está el Senado".

La Casa Blanca había exhortado públicamente la semana pasada a Boehner para que aborde la reforma migratoria antes del receso veraniego previsto a partir del 2 de agosto.

El representante demócrata por California Xavier Becerra, integrante del grupo bipartidista, anunció el martes que el grupo planea presentar públicamente su proyecto de ley integral durante las próximas dos semanas y adelantó que no incluirá diferencias importantes con la versión debatida en el Senado.

Los ocho autores del proyecto en el Senado se han mantenido unidos hasta el momento para rechazar enmiendas que pondrían en riesgo la esencia de su iniciativa: condicionar a un reforzamiento de la seguridad fronteriza la opción a la naturalización de los 11 millones de inmigrantes sin papeles que no tengan prontuario policial, que paguen multas por 2.000 dólares y que pasen 10 años con un estatus provisional que les permita trabajar y viajar al extranjero.

Antes de la votación de procedimiento del martes por la tarde para permitir oficialmente que el debate siga adelante, los senadores preparaban enmiendas sobre asuntos polémicos como seguridad fronteriza, pago de impuestos atrasados y seguro médico.

Algunos republicanos dijeron que quieren fortalecer las disposiciones sobre seguridad en la frontera para poder votar por el proyecto.

En el Senado, los partidarios del proyecto trabajaban para determinar qué medidas podrían aceptar para asegurarse más votos del bando republicano sin perder el respaldo de los demócratas. Buscan una prueba de apoyo resonante del Senado, de mayoría demócrata, para presionar a la cámara baja, de mayoría republicana.

Las dos votaciones previstas para el martes serán para permitir oficialmente el debate y se espera que ambas sean aprobadas por márgenes confortables porque incluso algunos senadores con profundas dudas sobre el proyecto consideran que el tema merece ser debatido.

Las verdaderas batallas serán en las próximas semanas, porque el demócrata por Nevada Harry Reid, líder de la bancada mayoritaria en el Senado, espera aprobar la iniciativa antes del 4 de julio.