Enfermedad renal golpea comunidades agrícolas

En las zonas estudiadas está asociada a factores de riesgo como el uso de agroquímicosEn la comunidad Las Brisas, en San Miguel, se identificó un mayor porcentaje de personas afectadas

Habitantes de la Comunidad Las Brisas en San Miguel se someten a una serie de pruebas para conocer el estado de sus riñones. Foto EDH / archivo

Estudios recientes en tres zonas del país revelan que entre el 17 y el 21 por ciento de la comunidad agrícola del país tiene Enfermedad Renal Crónica (ERC), un padecimiento asociado no solo a los factores tradicionales como diabetes e hipertensión sino a la contaminación ambiental y ocupacional.

Las indagaciones se realizaron en el Bajo Lempa, Jiquilisco en Usulután, la Comunidad Las Brisas, en San Miguel y en Guayapa Abajo, Jujutla en Ahuachapán.

El trabajo desarrollado por el Ministerio de Salud (Minsal) con asesoría de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) muestra que la población más afectada se encuentra en San Miguel, ahí se trabajó con los pobladores de la Comunidad Las Brisas, un lugar donde fueron abandonados 98 barriles de toxafeno, un agroquímico tóxico que daña los riñones.

En esa localidad, la prevalecía de la ERC fue de 21.1 por ciento, siendo la población femenina la más afectada con 21.5 por ciento. "Esto refuerza un poco la teoría de contaminación medio ambiental como uno de los factores fundamentales al rededor de esta enfermedad", dijo Raúl Herrera, uno de los investigadores y asesor de la OPS.

En esa zona, también se registra un 13.3 por ciento de las personas con Insuficiencia Renal Crónica (IRC), es decir, en etapa avanzada.

Por su parte Carlos Orantes, coordinador Nacional del Proyecto de Salud Renal del Minsal, indicó que en las Brisas están en la etapa inicial para conocer la magnitud del problema, al momento saben que se trata de una enfermedad renal crónica de causa no tradicional.

Mientras que en la comunidad Guayapa Abajo de Jujutla, Ahuachapán el 20.5 por ciento de la población estudiada presentaba la enfermedad, los más afectados fueron los hombres con un 29.9 por ciento. Y de IRC fue del 13.3 por ciento.

Orantes expresó que es un área en la que no se tenía un percepción de la enfermedad.

En El Bajo Lempa se identificó a un 17.9 por ciento de los adultos con la patología.

Raúl Herrera expresó que se trata de una prevalencia muy alta de la enfermedad renal y que no es exclusivo de El Salvador. El especialista comentó que es una patología que afecta la comunidad agrícola de los países de Centroamérica, además se ha registrado en el sur de México, Sri Lanka, Egipto, Nepal y la India.

"El factor mayor de asociación es el tóxico al que están sometidos estos agricultores asociados a otros elementos propios de su ocupación como el caso de la sudoración excesiva", añadió Herrera.

La ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, indicó que los agroquímicos son elementos que están presentes de acuerdo con los estudios epidemiológicos desarrollados en estas comunidades.

"Necesitamos ir al mecanismos de regulación que impidan la distribución, el ingreso, la venta y el uso de sustancias que nos están demostrando que están contaminando a la población", dijo Rodríguez.

En los últimos cuatro años se han estudiado a 5 mil 18 personas de ambos sexos, 1,306 familias de 11 comunidades de tres regiones del país. Pero se validaron los resultados de 4 mil 551.

Orantes expresó que al excluir los factores de riesgos comunes como la hipertensión, diabetes, obesidad queda más de la mitad de los pacientes que no están asociadas a estas enfermedades. La prevalencia de la ERC de causa no tradicional en el Bajo Lempa fue de 8.8 por ciento, de 10.9 en Guayapa Abajo y de 9.5 en la comunidad Las Brisas.

El nefrólogo indicó que analizaron la enfermedad de causa no tradicional a través de los factores de riesgo y los que más resalta es el riesgo por los agroquímicos.

En el Bajo Lempa también se estudió a la población infanto-juvenil en la que encontraron que la función de los órganos había aumentado, lo que les da una alerta.

Orantes sostiene que la ERC no aparece de la noche a la mañana. "Podemos observar que la función de sus riñones está aumentada, eso no es saludable. Significa que la niñez, que las personas que se encuentran en esta comunidades está sometidas a distintos riesgo que le están ocasionando que el riñón tenga que someterse a un trabajo intenso, advirtió Orantes.

En estas zonas la ERC está asociada al contacto agroquímico, exposición ambiental ocupacional, ser agricultor y al consumo de plantas medicinales.

La viceministra de Medio Ambiente, Lina Pohl, dijo que "hay afectaciones ambientales que están directamente relacionadas con el tema de la enfermedad renal crónica de acuerdo al Ministerio de Salud. Nosotros queremos ver cuáles son esas condicionantes que se están señalando".

Pohl indicó que trabajarán en la elaboración de un plan de acción entre las diferentes instituciones.

"De acuerdo al Minsal hay una implicación en el uso de los tóxicos y agroquímicos en la insuficiencia renal crónica, es algo que ya hemos venido coordinando con el Ministerio de Agricultura", agregó Pohl.

Sin embargo, la viceministra sostiene que aún no hay una relación comprobada entre el uso de agro tóxicos, agroquímicos y la insuficiencia renal.

Ayer se inició en el país la Conferencia Internacional de Enfermedad Renal Crónica de Causas no Tradicional en la que participan representantes de Centroamérica, Sri Lanka entre otras naciones para abordar la problemática.

Hoy realizarán un análisis para tratar de presentar una serie de acciones de intervención desde el punto de vista social, medioambiental, ocupacional y médicas.

En el evento, un representante de Srilanka expresó que el informe final de investigación en ese país determinó que se identificó a los plaguicidas y fertilizantes usados en la agricultura como las causas principales de la patología, y que activaron un plan de acción para atender el problema.