Gasta $1,000, pero le niegan el reintegro

"Como se pasearon en mi hija se pueden pasear en más", dice María Julia Cerritos, una derechohabiente. Relata que ha vivido un vía crucis desde septiembre del año pasado cuando ingresó a su hija, Marta, al hospital Amatepec por fibromas.

Marta fue operada, al salir no le recetaron antibióticos y adquirió una bacteria en el establecimiento, según Cerritos. Los escalofríos y las fiebres las alertaron de que algo andaba mal. Al consultar nuevamente le colocaron en exceso un medicamento que deterioró la salud de Marta.

"Cuando me la dieron hasta me asusté", comentó Cerritos. Agregó que tuvo que llevarla a un médico particular.

"Los médicos particulares nos dieron constancia de que ese medicamento le hizo mucho daño. Solo le debían poner cinco inyecciones y le pusieron 10, más esteroides", dice en tono de lamento.

Tras gastar unos $1,000 en el tratamiento de Marta, en medicamentos, consultas particulares y terapias físicas, se acercaron a las oficinas administrativas del ISSS para que les reintegraran los gastos, pero se los negaron. "Lo que nos han dicho es que si le pusieron ese medicamento es porque estaba grave y por salvarla, pero no es así", dijo la señora.