Jesús cautivo es una tradición muy marcada en Nahuizalco

La procesión de Jesús aprisionado es una de las tradiciones religiosas más significativas de la Semana Santa en Nahuizalco

La procesión que antecede a la representación artística también es acompañada por diferentes personajes. foto / cortesía

Desde hace más de 40 años, la feligresía católica de Nahuizalco participa en la representación artística del aprisionamiento de Jesús, dramatización que se realiza cada jueves santo y que está a cargo de la Hermandad de Jesús Nazareno y Santo Entierro de Cristo.

La actividad, que ya es considerada toda una tradición, inicia a las 4:00 de la tarde en la parroquia San Juan Bautista, donde se celebra una solemne misa y el lavatorio de pies antes de comenzar la procesión donde Jesús será capturado por los soldados romanos.

Uno de los miembros de la hermandad, José Raúl Ramos, explica que "luego de finalizar la misa salen dos procesiones de la iglesia. La primera es la imagen de Jesús que es acompañada por algunos feligreses fieles al Señor, y la segunda es la representación de la patrulla romana, la cual va en busca de Jesús para capturarlo".

Tal cual como está escrito en las escrituras de la Santa Biblia, buena parte de los pobladores de Nahuizalco se disfraza con las vestiduras que antes usaban los soldados romanos y, con antorchas y lanzas en mano, dan seguimiento a la primera procesión.

"Ambas procesiones recorren las principales calles del pueblo desde las 6:00 de la tarde. Durante el recorrido se pueden observar soldados en caballos, rebeldes con palos y lanzas, fariseos y hasta Judas, quien es el que al final entrega a Jesús", detalla Ramos.

Mientras ambas procesiones recorren el pueblo, en la parroquia se realiza una hora santa. En esta participan todos aquellos fieles católicos que prefieren esperar en el atrio de la iglesia el arribo de la imagen de Jesús para venerarla antes que sea apresada por los romanos.

El punto clave de la representación se desarrolla a las 12:00 de la noche, cuando por fin la patrulla romana llega al mismo lugar donde Jesús se ha detenido a orar.

David Urías, uno de los pobladores de Nahuizalco, que ya tiene más de cinco años de formar parte de la representación de la patrulla romana, manifiesta que participar en esta procesión es una manera de reconocer los pecados que se han cometido durante todo el año.

"En lo personal me siento bien participando en la procesión porque aunque sea una representación, uno tiene que aceptar que somos pecadores y que siempre queremos aprisionar a Jesús como en aquellos tiempos. Es bonito ver que gente de afuera viene al pueblo solo para ver la procesión y participar en ella. Nosotros nos esforzamos para que esta tradición no se vaya perdiendo y se mantenga en el tiempo", dice Urías.

Al igual que para las otras procesiones, los pobladores de Nahuizalco preparan alfombras para esta actividad. Unas son dedicadas al paso de Jesús y otras alusivas a los perseguidores.

El drama finaliza en el atrio de la parroquia, con el beso de Judas y la posterior entrega de Jesús a los romanos.

Para los pobladores de Nahuizalco, esta dramatización es uno de los eventos más importantes de la Semana Mayor y algunas personas la catalogan como la procesión de Jesús aprisionado.

"Esta procesión es única a nivel nacional. Todos los años vienen turistas de todo el país a presenciar la captura de Jesús. Todos los pobladores de Nahuizalco formamos parte de una u otra manera en esta bonita procesión", manifiesta satisfecha Rima de Molina, fiel católica oriundo del municipio.

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