Faltará el templo San Esteban en actos de la capital

El recorrido era de la iglesia El Calvario hacia éste edificio que fue destruido por las llamas. La parroquia La Merced los acoge

El templo de San Sebastián tenía más de 100 años de existencia. El pasado 7 de enero se incendió. foto edh / ARCHIVO

La tarde del 7 enero de este año, cambió una de las tradiciones católicas que por más de 20 años se había desarrollado en la capital. Ese día se consumió entre las llamas el templo centenario de San Esteban y con ello, el recorrido habitual de la procesión que empezaba en el templo El Calvario.

La iglesia estaba ubicada en el final de la 6a Calle Poniente, a 200 metros del cuartel central de la PNC, sobre el bulevar Arturo Castellanos (ex Venezuela) en San Salvador.

"La verdad es que la iglesia evocaba cosas grandes, evocaba algo imponente y reiteraba al mirarla una costumbre", cuenta Hernán Gutiérrez, quien vive desde hace 20 años en el barrio La Vega, y es fiel participante de los Vía Crucis y las procesiones de Semana Santa.

La iglesia fue erigida a finales del siglo XIX con madera y lámina traída de Bélgica, no se conoce la fecha exacta de su construcción. Su registro inició en el año de 1807, en un antiguo plano de la ciudad.

Esta es la primera cuaresma y Semana Mayor que los capitalinos cambian un poco el trayecto procesional.

La iglesia La Merced, que está en 6a calle oriente , en el Barrio San Esteban, es hoy el punto de llegada, ya que ha acogido a los feligreses juntos con las imágenes de Jesús de Nazareth y la Virgen María.

"Somos templos amigos con La Merced. Hay que destacar que el templo lastimosamente se quemó pero la iglesia somos todos los católicos", aseveró el párroco de El Calvario.

Como signo de lo que representó, la procesión siempre hace una estación frente a lo que ha quedado de la estructura quemada.

Los feligreses aprueban el nuevo camino que se sigue, pero coinciden en que "fue gran pérdida por todo lo que significaba un templo importante como San Esteban", recalcó Gutiérrez.

Un siglo de procesiones

La imagen que acompaña los Vía Crucis los viernes de Cuaresma y en la Semana Santa cumple 150 años de haber sido elaborada. El Nazareno fue traído y construido por dos hermanos guatemaltecos, "Los Lanuza".

La Asociación del Vía Crucis de San Salvador de la parroquia El Calvario, custodia al Nazareno, que tiene una altura de 1.75 metros y es de tez morena.

"Tiene un siglo y medio de estar presidiendo esta tradición de las procesiones que son importantes para los capitalinos y personas de otros municipios y departamentos. La imagen de Jesús Nazareno significa mucho y es muy famosa y muy venerada", afirmó el presidente de la asociación, Eliseo Merino.

Añadió que Monseñor Luis Álvarez fue el que la consagró a la mitad de la década de los 60 y que "con orgullo podemos decir que es la única en el país en tener ese honor".