El Papa que sorprende por sencillo

Jorge Mario Bergoglio. En un repaso por etapas de la vida del nuevo Pontífice Francisco queda demostrado el lado humano del cardenal argentino, quien ha vivido de una manera sobria y humilde. Esas cualidades son las que destacan quienes lo conocen y han estado a su lado

OBISPO DE BUENOS AIRES. Bergoglio saluda a feligreses al salir de la parroquia Santa Francisca Javier Cabrini.

Desde las primeras horas de Pontificado, el Papa Francisco rompió moldes a un ritmo sin precedentes, que permiten esperar un fuerte impacto en el corazón de los fieles de todo el mundo y en el estilo de la Curia vaticana a partir de ahora.

La primera sorpresa fue la noche del miércoles. De regreso a Casa Santa Marta, el Papa Francisco se negó a utilizar el automóvil del Santo Padre y se subió a un microbús con otros cardenales, como había estado haciendo en los días del Cónclave.

El jueves, en su primera salida fuera del Vaticano para ir a rezar a la basílica de Santa María la Mayor a las ocho de la mañana, el Papa utilizó un Volkswagen negro de la Gendarmería vaticana en lugar del coche oficial, un Mercedes bastante más grande.

En el camino de regreso al Vaticano dio otra nueva sorpresa. Se paró en la Casa del Clero, cerca de Piazza Navona, para recoger su equipaje en la residencia que había utilizado durante las reuniones de cardenales anteriores a su entrada en el Cónclave.

Pero hizo todavía algo más. Como en todas sus estancias anteriores en esa casa fue a la oficina de administración a pagar su factura. Todo un mensaje sobre el modo de comportarse de quienes gobiernan.

Los acompañantes y la escolta en esa primera salida fueron reducidos al máximo. La mayor parte de la gente no podía imaginar que el nuevo Papa estaba moviéndose en medio del tráfico de Roma.

No era una casualidad. Es un nuevo estilo. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, manifestó que "la escolta de seguridad está al servicio del Papa y no al revés. Por lo tanto se adaptan al estilo pastoral que el Papa prefiera".

El mundo entero se había dado cuenta de que este Papa es diferente ya en su primera salida al balcón de la Basílica de San Pedro. En lugar de dar inmediatamente la bendición, el Papa Francisco pidió la oración de los fieles y se inclinó ante ellos. Tan solo después impartió la bendición "Urbi et Orbi".

El nuevo Papa vestía una simple sotana blanca, con un cuello ancho. En su pecho no llevaba la cruz de oro habitual en los Papas, sino una sencilla de plata o de metal como la que ha usado siempre. El portavoz adjunto del Vaticano, José María Gil Tamayo, señalaba que podría ser su cruz de obispo.

Tampoco levantó los brazos en su primer saludo a los fieles. Apareció como un hombre tímido, saludando ligeramente con la mano derecha. Sus primeras palabras fueron sencillas, pero cálidas.

Tras su saludo inicial sorprendió a todos encabezando una oración por Benedicto XVI, "nuestro" obispo emérito, como si él fuera un romano más.

Sorprendió con su primer discurso en el que pidió caminar "juntos, en hermandad, amor y confianza recíproca".

Y a eso se suma su nombre sin precedentes y sin numeral, además de su modo de moverse con libertad y sencillez, tanto que ayer al entrar a la basílica de Santa María la Mayor lo hizo por una puerta secundaria.

Su origen humilde y sencillo

Esas cualidades las trae de familia, según reportan medios españoles.

El periódico ABC publica que muchos de sus parientes europeos se encuentran en Argentina y viven en la villa de Stazione Portacomaro, cerca de Asti, donde residen en una granja.

El Papa Francisco es uno de los cinco hijos que tuvieron Mario Bergoglio, trabajador ferroviario, y Regina María Sivori, ama de casa. Ambos emigraron a Argentina desde Italia.

En declaraciones al periódico La Razón, la hermana del Papa, María Elena Bergoglio, dijo que estaba "convencida" de que su hermano no sería elegido durante el cónclave y que se vio "desbordada" tras el anuncio. "Fue muy fuerte, no se puede explicar en palabras. Es algo que me desbordó", dijo porque antes de que su hermano viajara al Vaticano ni siquiera charlaron sobre la posibilidad de su elección.

Otros medios argentinos relatan que Bergoglio viajaba en transporte público y que llevaba una vida sobria, desprendida, que los domingos iba a dar misa a los barrios más pobres de Buenos Aires.

Además ha sido visto como un inquebrantable ortodoxo en materia de moralidad sexual, oponiéndose al aborto, al matrimonio del mismo sexo y las medidas anticonceptivas.

Y consignan que en 2010 aseguró que permitir la adopción de las parejas homosexuales es una forma de discriminación en contra de los niños, ganándose el reproche de la presidenta Cristina Fernández. Sin embargo, ha mostrado una profunda compasión hacia las víctimas del VIH-sida; en 2001 visitó un hospital para besar y lavar los pies de 12 pacientes con sida (ver fotografía abajo).

Jesuitas vaticinan nueva etapa

Mientras tanto, la orden jesuita espera que la llegada de Bergoglio al Vaticano abra una nueva era.

Así lo expresó al periódico español ABC el superior general de los jesuitas, el español Adolfo Nicolás, quien dio gracias a Dios en nombre de la Compañía de Jesús por la elección del nuevo Papa "que abre para la Iglesia una etapa llena de esperanza".

Nicolás agradeció al cardenal argentino la "generosidad para aceptar la responsabilidad de guiar la Iglesia en un momento crucial", ya que es el primer jesuita que se convierte en Pontífice y subrayó que "todos los jesuitas" acompañan con la oración al Papa.

Según Nicolás, "desde el primer momento en que se ha presentado ante el pueblo de Dios ha dado testimonio de modo visible de su sencillez, su humildad, su experiencia pastoral y su profundidad espiritual".