Roban en la clínica médica del padre Toño

Dos hombres con pistolas se hicieron pasar como pacientes y luego encañonaron al médico.

Fachada de la clínica Padre Octavio Ortiz, administrada por el padre Toño en Mejicanos. Foto EDH / Lissette Monterrosa.

Dos hombres que se hicieron pasar como pacientes robaron ayer en la clínica asistencial que dirige el padre Antonio Rodríguez, conocido como padre Toño, quien ha criticado duramente el pacto de no agresión entre las pandillas criminales.

El asalto se registra dos días después de que asesinaran al expandillero Geovani Morales, uno de los principales colaboradores del sacerdote en el tema de la rehabilitación de integrantes de pandillas.

Sin embargo, la Policía informó que no se podía asegurar si el asalto era una especie de amenaza en contra del padre Toño por sus duras críticas a la tregua de las pandillas.

La clínica denominada Padre Octavio Ortiz se localiza en la colonia Buena Vista, en Mejicanos.

El informe de la Policía detalla que los dos hombres entraron a la clínica y dijeron que iban a pasar consulta, por lo que esperaron su turno.

Ya cuando pasaron con el médico de turno, los hombres sacaron sus pistolas y encañonaron al galeno diciéndole que se trataba de un asalto.

Los dos ladrones tomaron una computadora portátil tipo laptop que era propiedad de la clínica, le quitaron el teléfono celular al médico, y una computadora tablet.

El monto de lo robado no pudo ser precisado por el religioso ni tampoco el tipo de información que contenía la computadora portátil de la clínica, explicó un oficial de la Policía.

"Como no había nadie en el portón de entrada, ellos ingresaron como si eran pacientes y ya dentro comenzaron a robarles también a los pacientes que esperaban ser atendidos", dijo un agente de la Policía.

Después de haber cometido el robo, los delincuentes salieron tranquilamente de la clínica, pero el personal de la misma llamó a la Policía para denunciar el hecho.

Varias patrullas de la Policía realizaron un operativo de búsqueda de los ladrones, pero no hubo capturas de sospechosos.

Un equipo del laboratorio de la Policía llegó al sitio para recolectar las evidencias necesarias, entre estas huellas dactilares, que pueden llevar a la Policía a identificar a los ladrones.

Se trató de obtener la versión del padre, pero en la oficina de la parroquia San Francisco de Asís se dijo que estaba reunido con los empleados de la clínica y no podía atender a los medios de prensa.

Momentos después de haber sido asesinado Morales, el religioso sostuvo que pudo derivarse en represalia por haber participado, como fuente de información, en un informe del periodista estadounidense Douglas Farah sobre la evolución de las pandillas.

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