Medio ambiente será clave para dar permisos

Antes de que cualquier compañía construya un hotel, tiene que gestionar y obtener permisos medioambientales.

Cerca del terreno de Corsatur hay un manglar que protege la biodiversidad marina. Foto EDH / Miguel Villalta

La sola idea de un proyecto de inversión como un hotel o un complejo turístico anima al alcalde de Intipucá y al sector turismo de ese municipio.

Claro, el proyecto podría generar cientos de empleos en la zona y, con ello, elevar la calidad de vida de los pobladores.

"Sería una fuente de empleo, un beneficio de desarrollo para la comunidad", dijo el edil. Lo mismo cree César Amaya, miembro de "Intipucá Tours", un grupo de personas que ofrecen paseos turísticos por los manglares que colindan con la playa El Icacal. "Esto definitivamente atraerá más turistas a esta zona, que no ha sido muy aprovechada por los turistas", dijo.

Pero como en todo, siempre hay un "pero". Precisamente esos manglares, que son ahora un foco de atracción turística, podrían correr peligro si hay una construcción de la magnitud de un hotel cinco estrellas. A Amaya, así como también al alcalde, les preocupan las aguas residuales, la vibración que las máquinas harían en el lugar y otros factores que podrían poner en riesgo el foco turístico que mantienen por ahora.

"Hay que procurar que estos proyectos no contaminen la playa. No queremos impulsar un proyecto y afectar otro", dijo el alcalde Méndez.

Además, esta es una de las únicas playas en el país a la que llegan los cuatro tipos de tortugas marinas en peligro de extinción: carey, golfina, baule y prieta.

Néstor Herrera, del Ministerio de Medio Ambiente, aseguró que estas especies llegan a esa playa, debido a las excelentes condiciones naturales de la zona. "Estas playas, que no tienen desarrollos urbanos o turísticos, son más propicias para estas tortugas.

En relación a una posible construcción de un hotel en esa playa, Herrera dijo que todas las construcciones deben hacerse con sumo cuidado, pues es una zona muy frágil e importante en términos de conservación".

Aseguró que conoce de dos estudios medioambientales que se han hecho en esas zonas y que, sin duda, tendrán que servir como insumo para otorgar o no los permisos de construcción que requeriría la empresa si la Asamblea Legislativa aprueba la venta o concesión de los terrenos.

En el pasado otros desarrollos urbanísticos realizados en las playas han sido cuestionados, debido al impacto medioambiental que han ocasionado.

Para Herrera, todo proyecto de desarrollo turístico debe tomar en cuenta los estudios medio ambientales para evitar que haya algún efecto negativo en la biodiversidad.

El tema también debe ser discutido entre los diputados antes de que decidan si los terrenos se pueden vender a un solo inversionista privado.