Hija decidirá si desconectan respiración artificial a Chávez

Rosa Virginia Chávez, la mayor de los cuatro hijos del presidente venezolano, Hugo Chávez, es la que debe tomar las decisiones médicas correspondientes

Hugo Chávez junto con su hija Rosa Virginia. FOTO EDH

Rosa Virginia, la hija mayor del presidente venezolano Hugo Chávez que está al lado de su padre desde que comenzara su tratamiento en Cuba, será quien, por cuestiones legales, decida si lo desconectan de la máquina que mantiene vivo de manera artificial, según reporta esta mañana.

Desde el día 10 de diciembre todas las decisiones jurídicas, políticas, sociales, económicas, familiares y hasta sentimentales del titular del ejecutivo venezolano se han trasladado a Cuba. Pero Hugo Chávez se encuentra en condición de coma inducido, informa el diario ABC.

Toda su numerosa familia: sus padres, cuatro hijos reconocidos públicamente, seis hermanos y una larga lista de sobrinos tíos y tías, han querido visitarlos para saludarlo y despedirse, previendo lo peor. Pero no han podido. Sólo el vicepresidente y canciller, Nicolás Maduro, pudo coger su mano, que según él Chávez apretó con fuerza y le rogó que diga la verdad sobre su situación.

Según el mismo diario, este jueves Adán Chávez, hermano mayor del presidente, quien también es gobernador de Barinas, el feudo de la familia del presidente, pudo entrar a verlo, pero ni siquiera su hija de 15 años, Rosinés, quien estuvo este fin de semana en Cuba, no pudo entrar aunque lo intentó durante cuatro días.

Sin embargo la vista de su hermano mayor en la clínica Cimeq, los analistas han interpretado como el adiós definitivo de Adán a su hermano menor.

Por su parte Nicolás Maduro no volvió el día 2 de enero a Caracas, como había anunciado, y decidió quedarse en La Habana iba, tal vez para saber de primera mano lo que iba a hablar su rival Diosdado Cabello con las autoridades cubanas.

Pero también Cabello viajó de improviso este jueves a Cuba, cuyas autoridades están preocupadas por saber cómo van a quedar con las nuevas autoridades venezolanas y sus negocios que pasan de 6.000 millones de dólares anuales en caso que falleciera Chávez.

Pero todos desean despedirse del fundador del Socialismo del siglo XXI, incluido los políticos como el alcalde metropolitano Antonio Ledezma y el gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski. Todos quieren ir a Cuba para despedirse del presidente venezolano mientras en Caracas continúan los rezos y las plegarias por su salud en las plazas e iglesias.

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