"Que Chávez se recupere, pero que deje el poder"

El sacerdote Eugenio Hoyos fue contundente y claro: el presidente venezolano Hugo Chávez debe dejar el poder, pues no es Dios.

El prelado afirma que ora por su salud, pero también por su conversión. Señala que "hay que darle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, y que cuando un gobierno tiraniza a un pueblo, después recibirá lo que ha cosechado, algo no muy productivo porque le ha llegado a crear una serie de heridas que lo único que hacen es alejarlo".

En el tema internacional, sobre la salud del presidente venezolano Hugo Chávez que está aquejado por un cáncer hay una gran expectación. ¿Qué piensa de eso, de un gobernante que tiene todo el poder y de repente lo doblega una enfermedad? ¿Cuál es el mensaje cristiano?

No quiero sonar duro. Conozco muy de cerca el problema de Venezuela. Oro por la salud del presidente, como un sacerdote y hombre, pero yo tengo una historia de lo que han sido los narcoterroristas de las FARC en Colombia. En el período de Chávez yo pagué las consecuencias y mi familia también de un periodo de esto. Cuando pienso en Chávez se me viene a la mente una frase: Dios no castiga ni con palo ni con rejo, sino con el pellejo y aquí estamos viviendo las consecuencias de cuando nos volvemos soberbios con el poder, cuando nos apegamos a una ideología y utilizamos un conglomerado; volvernos tercos y alejarnos de Dios después tenemos que rendir cuentas y creo que el presidente Chávez tuvo una época donde se convirtió bien drástico con la iglesia y con la fe católica más que todo. Un día tenemos que saber que todo esto es pasajero y que tenemos que prepararnos para algo más especial que es la parte espiritual.

¿Cuando usted habla de que sufrió las consecuencias de ese operar de las FARC se refiere a que un hermano suyo fue secuestrado?

Un hermano mío fue secuestrado, miembros de familia, amigos míos y también sufrimos muchas amenazas. Y recuerdo que en ese tiempo fue comprobado que muchos miembros de las FARC tenían cierta protección en las fronteras de Venezuela y Ecuador. Hay cosas aquí que sí hemos perdonado, pero le decimos a la gente no olviden esto, porque nuestro principal problema es que sufrimos de amnesia y en los gobiernos nos quedamos con banderas que el comunismo y el socialismo y no pensamos en la verdadera necesidad del pueblo y no es una bandera política, sino inversión social, que tenga oportunidades, que se le dé con hechos, no que saquemos a un pueblo a matarse entre ellos.

Con ese sentimiento por lo que le pasó a su familia, a sus amigos y que tuvo que salir exiliado de Colombia, ¿desea la recuperación del presidente Chávez y la conversión?

Claro. Esas dos cosas son claves, que se recupere, deje el poder y se abra una democracia. Estamos en el siglo XXI, no en el siglo pasado, donde teníamos capataces que se apoderaban del país y se adueñaban de nuestras decisiones, de nuestros hijos y nuestro único dueño es nuestro Creador que es Jesucristo.

Debemos respetar a un pueblo y no volvernos tiranos de un pueblo. Yo creo que hay una gran diferencia. Esto no nos pertenece, es pasajero y lo sabemos todos, esto es muy importante.

Ahora yo sí creo y he orado por Chávez y quiero que Chávez se recupere, pero que deje el poder. Ya es hora de que deje a otros que tomen decisiones y que otros tomen el liderazgo.

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