Tres heridos en un tiroteo en centro comercial

PNC: ataque iba dirigido a dos supuestos pandilleros. Uno de ellos resultó lesionado

Imagen enviada a El Diario de Hoy muestra cuando trasladaban al supuesto pandillero herido al hospital San Rafael. Foto EDH / CORTESÍA

Un ataque armado contra dos supuestos pandilleros en un centro comercial ubicado en Antiguo Cuscatlán provocó ayer que tres personas resultaran heridas de bala y que se desatara el pánico entre los asistentes y empleados que laboran en los distintos negocios del lugar.

La Policía identificó a los heridos como Mauricio Acuña, de 28 años, un presunto pandillero deportado de Estados Unidos; Marco Antonio Santos, de 32, quien es empleado bancario, y Ya Ching Lin, una mujer de origen asiático.

Acuña tenía tatuajes aparentemente alusivos a una pandilla que opera en Estados Unidos, según la Policía. Su acompañante, que resultó ileso, estaba tatuado con los mismos símbolos de pandillas, explicó un investigador.

Testigos del hecho aseguraron que los dos supuestos pandilleros llegaron al centro comercial y le preguntaron a un vigilante dónde podían poner saldo a un teléfono celular. En los precisos momentos en los que los dos individuos se retiraban del centro comercial apareció un carro deportivo gris "tipo Jaguar", según la Policía, y desde ahí les dispararon. Ellos buscaron refugio en el interior del centro comercial.

Acuña pudo correr unos 50 metros y cayó al suelo cuando trataba de refugiarse en un almacén.

Santos, quien salía de una farmacia cercana, y la extranjera, quien se supone estaba en un cajero automático, fueron alcanzados por las balas. Ching Lin recibió dos balazos a la altura del pecho, mientras que Santos recibió uno.

Ambos fueron trasladados por agentes del CAM de Antiguo Cuscatlán y de la Policía al hospital central del Seguro Social, y Acuña fue llevado al hospital San Rafael, en Santa Tecla.

Un agente de la Policía informó que Acuña iba a ser custodiado por agentes policiales para comenzar a investigar sobre los motivos del ataque.

Las primeras investigaciones policiales apuntan a que el ataque pudo haberse derivado por un ajuste de cuentas ligados a la venta de drogas o por rencillas entre pandillas.

El gerente de operaciones del centro comercial, Mario Nuila, explicó que el ataque iba dirigido a los dos supuestos pandilleros y se supone que les venían dando seguimiento y que las otras dos víctimas quedaron en fuego cruzado.

"Lamentamos este hecho que se ha dado en nuestras instalaciones. Es el resultado de la delincuencia que estamos viviendo día a día y es un hecho que puede ocurrir en cualquier lugar", dijo Nuila, quien explicó que el video de las cámaras de seguridad instaladas en el lugar revela que los atacantes en ningún momento se bajaron del vehículo y no fueron identificados ni capturados.

Unos 15 casquillos de arma corta quedaron esparcidos en el estacionamiento y dentro del centro comercial.

El personal de vigilancia del establecimiento aseguró que no respondió al ataque con sus armas de fuego.