Diplomáticos abren diálogo con salvadoreños en Washington

El nuevo embajador de El Salvador en Washington, Rubén Zamora y cónsul general, Dagoberto Torres, que recién asumen los cargos en la capital estadounidense fueron recibidos por un grupo de dirigentes que aglutinan a variados sectores de la comunidad salvadoreña en el área de la capital estadounidense

Zamora y Torres, que recién asumen los cargos en la capital estadounidense. FOTO EDH Tomas Guevara

El experimentado político Rubén Zamora, que recién asumió la titularidad en la legación diplomática salvadoreña en Washington, se ganó el primer punto y el aplauso de más de un centenar de salvadoreños convocados por la Fraternidad Unida Salvadoreña Americana, FUSA, que organizó la primera bienvenida para el nuevo embajador y el cónsul general Dagoberto Torres en un restaurante de Maryland.

El embajador Zamora, en su presentación explicó que recién ha llegado de la India, donde hay muchas cosas bonitas y exóticas, pero los salvadoreños en aquel país se contaban con los dedos de una mano, y de ahí su alegría de volver a la Costa Este y a Washington donde hace muchos años ejerció la docencia universitaria y como investigador en uno de los principales centros de análisis de la capital estadounidense.

Inmediatamente el funcionario reiteró que su gestión será de puertas abiertas en la sede diplomática, para todos los salvadoreños sin excepción, y explicó el profundo respeto a las diferencias políticas que puedan existir en la diversa comunidad salvadoreña radicada en el Área Metropolitana de Washington que comprende los estados de Virginia, Maryland y el Distrito de Columbia y que se calcula en más de medio millón de connacionales.

También el embajador Zamora expreso el respeto que merece la comunidad salvadoreña radicada en Estados Unidos, que a partir del fenómeno de las migraciones y los aportes que continúa haciendo al país a través de las remesas, ha producido importantes transformaciones socioculturales que han cambiado el rostro, las fronteras y la demografía del país.

Por su parte el nuevo cónsul general, Dagoberto Torres, con 23 años de experiencia en la cancillería y quien fue trasladado de Long Island, Nueva York para asumir la dirección de los dos consulados de Washington DC y Woodbridge, Virginia, dice que capitalizará la experiencia que adquirió en los años que estuvo con la comunidad salvadoreña en Nueva York.

En una entrevista previa con El Diario de Hoy, Torres explicó que una de sus apuestas y que le funcionó en Long Island es trabajar para la integración y generar canales de acercamiento entre los distintos sectores de la comunidad.

"Una de las cosas que encontré en Long Island, y que percibo aquí también es que son comunidades bastante polarizadas por la situación política del país, y ese es un trabajo que nos toca hacer como funcionarios del estado para ayudar a bajar ese choque y que los diversos liderazgos de una u otra identidad política puedan sentarse en la misma mesa y dialogar con el único propósito de que aquí todos somos salvadoreños", reiteró Torres.

José Jovel, director de FUSA, mostró su optimismo por la gestión de los nuevos titulares con reconocida trayectoria profesional. "Creo que podemos sentirnos muy a gusto con ellos, son personas capaces muy abiertas para dialogar y creo que estamos abriendo una nueva etapa de acercamiento entre las autoridades y los distintos grupos de salvadoreños", opinó, luego de escuchar las palabras de representantes de la Cámara de Comercio Salvadoreña Americana del área de Washington, y de dirigentes de comunitarios.

Primeras gestiones de embajador y cónsul general

El embajador Zamora explicó que una de las principales actividades que le han ocupado luego presentar cartas credenciales al presidente Barack Obama como representante del estado salvadoreño ante el gobierno estadounidense, han sido gestiones discretas, pero oportunas para conseguir apoyos a la Reforma Migratoria Integral que esta en discusión en el aparato legislativo de Estados Unidos, para que ésta beneficien de la mejor manera a los connacionales que todavía no tienen resuelta su situación migratoria en el país.

También explicó que hay una apuesta, que aparece en el primer borrador de la ley migratoria, que llevaría a un ajuste de estatus a la clase TPS, de la que podrían beneficiarse un poco más de 200 mil salvadoreños que gozan del beneficio migratorio otorgado en 2001, por el ex presidente George W. Bush, luego de los terremotos en El Salvador.

No obstante, el funcionario, recalcó que hay que estar pendientes para iniciar el proceso de reinscripción del TPS que eventualmente comenzaría en junio próximo para que los que tengan vigente el permiso de trabajo, que vencerá el 9 de septiembre de este año.

El cónsul general Torres explicó que en cuanto a emisión de pasaportes, el sistema está funcionando bastante bien, aunque todavía hay muchas quejas de los usuarios que les cuesta que entren sus llamadas al call center para hacer las citas. No obstante, enfatiza que una vez entra la llamada el citatorio es para el día siguiente en grupos escalonados para evitar aglomeraciones en las oficinas consulares.

El funcionario agrega que muchas de los problemas técnicos, que algunas veces hacen más lento el proceso de entrega de pasaportes, están fuera de su alcance resolverlos, como cuando el sistema de emisión de pasaportes, que tiene la central en San Salvador, se vuelve lento cuando están funcionando todas las oficinas en el país más los 16 consulados de Estados Unidos.

"Bien se siente que se empieza a poner lento el sistema cuando abren los consulados de California y cuando ya están abiertas las dependencias en El Salvador, pero ahí no podemos hacer nada, solo explicarle de la mejor manera al usuario para que entienda esa dificultad", dijo Torres.