San Salvador se une a otras ciudades contra el crimen

Alcaldes propusieron crear un fideicomiso con recursos de la comunidad internacional para apoyar esfuerzos locales de prevención de crimen y violencia

El centro de San Salvador, El Salvador. Foto/ Archivo

Alcaldes, y no presidentes, fueron los protagonistas el jueves en Naciones Unidas de esfuerzos para frenar el crimen y la violencia.

Destacaron entre ellos los de las ciudades de Bogotá y San Salvador, que junto a otros seis colegas, propusieron crear un fideicomiso con recursos de la comunidad internacional para apoyar esfuerzos locales de prevención de crimen y violencia.

Gustavo Petro, alcalde de Bogotá, Norman Quijano, alcalde de San Salvador y Marcelo Ebrard, ex alcalde de Ciudad de México, forman parte del comité directivo del proyecto de colaboración entre ciudades, llamado Red Global de Ciudades Seguras, y organizado por la agencia ONU Hábitat.

"El crimen es un problema que nos ha agobiado y por eso venimos a esta reunión, con las esperanza de lograr una mejor calidad de vida para nuestros habitantes", dijo Quijano a los periodistas en Naciones Unidas.

El fideicomiso agruparía dinero de la banca multilateral y de Naciones Unidas y lo dirigiría a frenar el crimen y reforzar la seguridad urbana de las ciudades que más lo necesitan, dijeron los alcaldes. Los Angeles, Houston, Beirut, Johannesburgo, Treichville-Abidjan (en Costa de Marfil), Matosinhos (Portugal) y Sao Paulo son el resto de urbes que pertenecen a la coalición.

La plataforma, a la cual se podrían unir muchas otras ciudades, fue creada en septiembre del 2012. Programas de prevención y un acuerdo común de erradicar la violencia contra la mujer fueron otros dos de los puntos que los funcionarios discutieron en su primera reunión en Manhattan.

Petro destacó que Bogotá era una de las ciudades más violentas del mundo en 1993, cuando registraba un 80% de homicidios por cada 100.000 habitantes. Hoy en día, aseguró, la cifra es del 13,6%. El avance se logró a través de políticas de inclusión social y garantías de respeto a los derechos de los ciudadanos, dijo el funcionario.

El alcalde colombiano también habló de su política de desarme ciudadano impuesta en 2012 y del problema del narcotráfico, generador de gran parte de la violencia que pueden sufrir muchas ciudades. Petro habló a favor de un consumo regulado de drogas ilícitas por parte del estado, además de dejar de tratar a los consumidores de éstas como criminales. El funcionario explicó que su intención de que el estado suministre drogas a los consumidores podría costarle el puesto de alcalde.

"Las fuerzas conservadoras construidas alrededor del dogma religioso de considerar que la droga es pecado y que el consumidor de drogas es un criminal tienen espacios de poder en el país. Quieren mantener ese tipo de políticas a pesar de su fracaso en todo el continente y por lo tanto ven con enemistad a quienes proponemos políticas alternativas", dijo Petro a The Associated Press.

En El Salvador, estadísticas anunciadas recientemente muestran niveles de reducción de violencia. El ministro de Justicia y Seguridad Pública, el general David Munguía Payés, ha dicho que los homicidios han bajado un 52%. En la primera semana de marzo del 2012, los líderes de las pandillas Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18 acordaron una tregua para bajar la cifra de muertes violentas. Con la tregua, el promedio diario de homicidios pasó de 14 a 5,5 en la actualidad.