resumen noticias
Además en

C.A., región más violenta en el mundo por tráfico de drogas: JIFE

Ese organismo es parte del sistema de las Naciones Unidas

Martes, 5 de Marzo de 2013

VIENA, AUSTRIA. El creciente poder de los grupos de narcotráfico es proporcional al aumento de la corrupción y los homicidios en América Central, en una ecuación que ha convertido a la región en la más violenta del mundo, según la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE).

En su informe del año 2012 sobre el estado de la lucha contra las drogas en el mundo, este organismo del sistema de Naciones Unidas indica al respecto que "el narcotráfico ha corrompido a algunas de las instituciones públicas, desbordadas en varios casos ante los recursos desplegados por las organizaciones de traficantes".

El documento alerta del "poder cada vez mayor de las bandas de traficantes de droga" y afirma que "los efectos de desestabilización del narcotráfico y sus repercusiones en la seguridad regional han ido en aumento".

Aunque en la región de América Central y el Caribe se cultiva cannabis y opio en cantidades pequeñas, el principal riesgo está en su condición de zona de tránsito de cocaína desde América del Sur hacia Estados Unidos.

"En algunos países de la región los índices de homicidios más elevados están vinculados con la delincuencia organizada y los conflictos entre grupos delictivos que se disputan el control de las rutas del narcotráfico hacia los mercados ilícitos del norte", precisa la JIFE.

Señala que, según datos de la ONU, gran parte de las 280 toneladas de cocaína que fluyen desde los países productores del sur a los consumidores del norte del continente americano pasa por América Central y el Caribe.

Aunque no aporta datos regionales, la JIFE asegura que las incautaciones de cocaína se redujeron en 2010, un síntoma de la caída de la demanda en América del Norte.

Pese a ser principalmente una región de tránsito, la JIFE se refiere a problemas concretos del aumento del cultivo de drogas, como el caso de la adormidera en Guatemala.

Entre 2005 y 2011 se triplicó el número de hectáreas de cultivo de adormidera, al tiempo que aumentaban las aprehensiones de heroína en la región, lo que parece indicar que se ha incrementado la producción de opio y la oferta de heroína.

Critica a Guatemala

En el texto, la JIFE también critica el enfoque sobre la legalización de drogas defendido por algunos líderes centroamericanos, entre ellos el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina.

Sin mencionarlo expresamente, la JIFE se declara profundamente preocupada por "el llamamiento hecho en altas instancias en favor de la legalización de drogas ilícitas, basado en la presunción de que la despenalización del tráfico reduciría la violencia conexa".

Tampoco se menciona directamente a la presidenta costarricense, Laura Chinchilla, pero el informe advierte que este tipo de propuestas parece "incompatible con las obligaciones que incumben a las partes en los tratados de fiscalización internacional de drogas".

Uruguay y Bolivia tampoco escapan a las críticas (Ver nota aparte).

El análisis indica que el tráfico de cocaína hacia los mercados del norte del continente, principalmente de Estados Unidos, sigue creando graves problemas de seguridad en México y en la región centroamericana, donde está aumentando el poder de las bandas de narcotraficantes.

"El narcotráfico ha corrompido a algunas de las instituciones públicas, desbordadas en varios casos ante los recursos desplegados por las organizaciones de traficantes", describe la situación en Centroamérica la Junta.

Y advierte que estos grupos "han seguido introduciendo innovaciones en sus actividades de contrabando de drogas hacia la región y dentro de esta, el uso de embarcaciones sumergibles y semisumergibles para pasar drogas de contrabando de América del Sur a lo largo de la costa de América Central hacia los mercados del norte". —AGENCIAS