Acusan como adulto a joven salvadoreño que asesinó a su hermana

El joven de 14 años confesó que asfixió a su hermana Larissa, de 7 meses, porque no dejaba de llorar. Estaba bajo su cuidado mientras su madre trabajaba

FOTO EDH /ARCHIVO

La corte del circuito de Montgomery, en Maryland, maneja con secretismo el caso del joven salvadoreño Jonathan A., acusado del asesinato en primer grado de su propia hermana Larissa, de 7 meses, quien estaba bajo su cuidado una noche mientras su madre fue a trabajar.

El joven confeso del crimen de su propia hermana, Larissa Yanes, está recluido en un centro de adaptación juvenil en Maryland. El hechor ha manifestado que asesinó a la niña porque no dejaba de llorar, para callarla le tapó la boca y la nariz con fuerza hasta asfixiarla.

La fiscalía de Maryland ha levantado cargos de asesinato en primer grado contra Jonathan, por lo que está siendo acusado en la corte como adulto, según se constató luego de una audiencia que estaba programada para el pasado viernes 22 en la corte de ese distrito, la cual fue reprogramada para los próximos días.

El fiscal estatal John McCarthy dijo que bajo la ley de Maryland, el asesinato premeditado, como esta tragedia, el hechor aún siendo menor de edad debe responder en un principio como adulto, bajo la legislación de ese estado.

El vocero del Departamento de Justicia de Maryland, Ramón Korionoff, dijo que la reprogramación de la audiencia surgió a petición de la fiscalía, que busca recopilar más información para documentar la acusación contra el joven salvadoreño.

La madre de los menores, Gloria Reyes, 39 años, descubrió la escena del crimen alrededor de las 10:30 de la noche del 11 de febrero cuando regresó de su jornada laboral a su casa ubicada en un complejo de apartamentos en la cuadra 11600 en Lockwood Drive, en Silver Spring, Maryland. Otro hermano de tres años que estaba también al cuidado de Jonathan no sufrió ningún ataque.

Contra la madre de la víctima y el hechor no se han levantado cargos, ni acusación negligencia, pues la ley de ese estado permite que un adolescente de 14 años pueda cuidar temporalmente a sus hermanos menores, según explicó el vocero de la policía del condado de Montgomery, Paul Starks.

Durante los actos fúnebres de la pequeña Larissa, realizados en la Iglesia San Camilo, en Silver Spring, la semana recién pasada, familiares y amigos reflexionaron sobre la tragedia que enluta a una familia inmigrante.

"Da pesar por la familia y los niños, en este caso no hay culpables, la culpable es la pobreza y la miseria en que uno vive aquí que tiene que salir uno como madre soltera a buscar el dinero para mantener a la familia", comentó la salvadoreña Rosa Tobar, amiga de la familia que acudió a las exequias de la infante.