Perro va a misa desde que murió su dueña

El can no ha dejado de ir ni un día a la iglesia desde que asistió a las exequias de su ama hace dos meses

Desde que murió la dueña, su perro Ciccio asiste todos los días a misa a la espera del regreso de la anciana propietaria. Foto tomada de internet

Ciccio, un pastor alemán de 12 años, acude todos los días a misa en la iglesia de Santa María de la Asunción en San Donaci, Italia, tras la muerte de su dueña hace más de dos meses.

La actitud del can ha dado una lección de amor y lealtad a los feligreses que asisten a ese templo, pues no ha dejado de frecuentar el lugar desde que asistió a las exequias de su ama, cuenta el diario Il Messaggero.

En la espera de su ama, la mascota pasa de la plaza central del pueblito, en donde se reúnen los adultos mayores, a la iglesia y se instala al lado del altar, con autorización del párroco.

Maria Margherita Lochi, de 57 años, adopto a Ciccio hace un año después de que lo encontró abandonado en un terreno baldío cerca de su casa. Ella era una amante de los animales y ya había adoptado varios gatos y perros, pero su relación con Ciccio era especial. Al parecer, él sentía lo mismo, porque a pesar de la muerte de su dueña, el perro siempre regresa al lugar en que la vio por última vez.

Desde entonces, el párroco, Donato Panna, le permite entrar al templo para asistir a bautizos, bodas y entierros.

Apenas escucha las campanas o ve llegar el coche fúnebre, el perro entra a la iglesia y sigue al ataúd como si la dueña pudiera regresar.

"Él está allí cada vez que celebramos la Misa y se comporta muy bien, no hace ruido, no ladra", dice el padre Donato Panna. "Él va a misa todos los días, incluso después del funeral de doña María, espera pacientemente al lado del altar y se sienta en silencio. No tengo corazón para sacarlo".