La denervación simpática renal no refuerza su daño

El procedimiento no tendría efectos colaterales; especialistas avalan la utilización en pacientes renales.

Antes de su uso se debe tomar en cuenta el estado clínico y el riesgo cardiovascular del paciente.

La denervación simpática renal (DSR) para tratar la hipertensión arterial resistente no aumenta el daño renal funcional o estructural, según demuestra un estudio de Alemania.

Los autores evaluaron a 33 hombres y 29 mujeres con hipertensión resistente, sometidos a DSR y se concentraron en los signos del daño renal funcional o estructural asociado con la cirugía.

El equipo del doctor Oliver Doerr, de la Universidad de Giessen, evaluó los niveles urinarios de NGAL y KIM-1 (dos biomarcadores altamente sensibles), la creatinina en sangre, el nitrógeno ureico en sangre (BUN, por su nombre en inglés) y la filtración glomerular estimada (eGFR) con muestras de sangre venosa y orina obtenidas antes de la cirugía y a las 24 horas, las 48 horas y a los tres meses de la DSR.

"Este estudio sería el primero sobre los biomarcadores del daño renal funcional y estructural, o ambos, luego de la DSR", dijeron los autores.

Los valores de NGAL y KIM-1 no variaron significativamente en ninguno de los controles postquirúrgicos. Lo mismo ocurrió con los niveles de eGFR y creatinina después de la intervención.

Los valores de NGAL y KIM-1 se mantuvieron estables durante el seguimiento en los ocho pacientes (13 por ciento) con falla renal preexistente y en los sietes pacientes (11,3 por ciento) en los que la DSR no dio resultado.

"La exclusión del daño renal funcional o estructural asociado con la DSR, o ambos, tiene alta relevancia clínica -señala el equipo-. Nuestros resultados aportan más pruebas de que la DSR en los pacientes con hipertensión resistente es segura y podría utilizarse en los pacientes con enfermedad renal crónica progresiva."

El doctor Thomas Weber fue coautor de las guías de la Sociedad Austríaca de Hipertensión para la aplicación clínica de la DSR intervencionista. Los resultados no lo sorprendieron. "Sabemos que la DSR no daña la función renal en aquellos riñones con función relativamente preservada. La mayor preocupación es la nefropatía por contraste, que claramente se previno en ese estudio con una buena hidratación", finalizaron los investigadores. —REUTERS

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